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Lugares

LA TORGNOLE

Martín Altamirano se hizo cargo de este lugar, ubicado entre Ascochinga y Jesús María, hace casi 8 años. Se trata de un caserío ubicado al lado del ex tambo de la estancia La Paz. Acá decidió continuar su propuesta de “La Tognole” (sopapo en francés) que había arrancado en el barrio de Vicente López en Buenos Aires.

LA VIENESA

Algo así ocurre con la fiorentina que se destaca entre sus masas finas pero hay varias más de origen austríaco que no las escribo aquí porque me equivocaré pero igual se las recomiendo. Hay una como un cañito de chocolate que es un manjar para devorar con elegancia.

ABUELA TERESA

Los platos locales más destacados de la carta son los cabritos –provistos por un vecino- empanadas, las picadas, el clásico pan casero y para las meriendas: pastelitos y alfajores cordobeses. Toda la vajilla de cerámica es de los artesanos de la zona como los productos frescos de calidad que traen del pueblo.

LA POSTA DE BERROTARÁN

Es importante saber que uno puede ir a La Posta en cualquier parte del año para buscar ese plato que tanto necesita o volver a probar uno que lo conmovió. No suelen tocar la carta y se agradece que mantengan los mismos platos desde hace tiempo, ya que en contra de lo que sugiere el poeta, uno debe volver a los sitios donde fue feliz.

HOTEL COMEDOR MARCHETTI

Dirección: Córdoba 174, X5143 Miramar, Córdoba. Teléfono: 03563 49-3143 Una de las claves tras una gran celebración gastronómica, es tener a mano un lugar donde

RÍO COSQUÍN

Esta parrilla restaurante apta para estómagos que no se engañan con bocaditos, se demuestra una vez más que no hace falta un chef con cartel o que esté atento a las nuevas tendencias. Acá uno sale a comer y se vuelve contento en la ciudad del folklore y del canto. En la ciudad donde las cosas simples alcanzan su mayor dimensión.

LA MANSIÓN RESTÓ

Hoy realiza una fusión entre lo gourmet con productos locales y los provee la naturaleza. Es una cocina fusión con una cocina nómade porque a Walter le encanta llevarla de acá para allá e incluso en ocasiones cocina en la Estancia Guayascate donde sacan a relucir recetas ancestrales.

TALOCRO

En pleno corazón urbano, entre el ruido de las calles y la rutina diaria, se abre un refugio donde los aromas del norte argentino encuentran su lugar: Talocro, el local del cocinero jujeño Pier Núñez. Pier no solo cocina; cuenta historias a través de los sabores. Creció entre ollas de barro, mesas largas y la tradición de una cocina que, en Jujuy, es más que alimento: es identidad, memoria y celebración. Con esa herencia, decidió abrir un espacio que respira autenticidad y creatividad.

LA FLORENTINA

La joven vendía panes caseros y productos dulces, además de mieles y otros productos que llevaba en su mochila, pero cada vez se le hacía más difícil salir por los distintos barrios a vender de a pie. Un día charlando con Gonzalo les pintó construir un especio especialmente para eso. Como Gonzalo se dedicaba a la construcción se les facilitó levantar más rápido todo, y un 6 de febrero de 2016 abrieron el negocio.

ATAHONA BISTRO

Además, en este caso el ejecutivo era más que tentador: de entrada una bruschetta mediterránea que estaba perfectamente lograda, en principal: ñoquis con salsa ragú, chop suey de pollo o canelones con salsa rosa. Postre copa helada o flan casero. Extraordinario.

LA CASA DEL FRIULI

La guarnición más común es la llamada “Lidric con cicines”, que no es otra que la achicoria cortada bien chiquita, casi picada y decorada con dados de panceta previamente dorados en sartén. Otra entrada infaltable es el famoso “frico”, para mí humilde opinión, una versión mejorada de la tortilla que también nació de la necesidad de aprovechar todos los alimentos y no tirar nada.

BOCCALÓN

Para ellos la mejor propaganda es el boca a boca, porque entre los clientes se pasan información. “Y muchos te dicen dónde para un camionero paramos porque se come bien y barato. Así nos dijeron. Por eso el orgullo de sentir siempre esos comentarios te alegran el corazón. Otros vienen y te dicen, me mandó fulano de tal, y sentís que vas dejando huellas. Eso satisface el alma”, añade.

LA MORA BLANCA

La Mora Blanca está pensada también como una especie de base para recorrer las sierras. Desde allí, según cuentan Víctor y Nancy, muchos visitantes llegan atraídos por el río, por La Quintana o por Los Molinos y terminan decidiendo quedarse. La posibilidad de comer, dormir y volver a salir a recorrer hace que el viaje pueda resolverse sin necesidad de estar cambiando de alojamiento permanentemente.

LA DON LUIS Y LA CUESTIÓN DEL TAMAÑO

Don Luis claramente con creces lo logra, el sitio está repleto de actores de repartos de películas varias del Canal Volver, de la filmografía de los Hermanos Coen y también es fácil encontrar más de una musa almodovariana dando vueltas por el lugar.

ANÍ COCINA ARMENIA

La carta la armaron pensando en platos típicos que gustaran al paladar de la comunidad armenia pero teniendo en cuenta también al gusto cordobés. Hay entradas (o platos fríos) como el hummus de garbanzo, el mutabel (puré de berenjenas), Laben (yogur armenio), tabulé (ensalada con trigo, menta, tomate, verdeo). En los platos calientes, sarmá (niños envueltos), keppe al horno, Chi Kefté , Borek (souflé de cuatro quesos), Kebbab (carne al fierrito), shawarma (que se conoce también en otras cocinas), Lehmeyún abierto, Lehmeyún cerrado, arroz pilaf, entre tantos otros, incluidas opciones para vegetarianos.

EL TUCU & CO

La carta la completan las clásicas empanadas tucumanas cortadas a cuchillo (fritas o al horno y bien jugosas), de osobuco braseado, pollo, árabes y jamón y queso. En épocas de mundiales gastronómicos y semanas de “mondongos”, EL TUCU & CO va por fuera del sistema y atraviesa los paladares que difunden de boca en boca sus sabores en pleno quilombo del centro cordobés.

LO MÁS PANCHO

La música de fondo de Pancho es gente satisfecha, esas charlas y carcajadas, caras sonrosadas de haber comido bien. Los clientes se conocen todos y tomaron el lugar como un ritual, acuden generalmente los mismos días

BARRILETE CÓSMICO

Todo lo que existe de sabores aquí es una obra de arte, es nostálgico y verdadero, se vibra con la comida , es sabroso, accesible y la experiencia no tiene precio. Si bien es chiquito el espacio pero es amplia la porción que en gastronomía el tamaño sí que importa. Además tiene una vista a una de las plazas más lindas de la ciudad.

LA ESTANCITA

En el serpenteante Camino El Cuadrado, ahí donde la ruta se vuelve paisaje y el tiempo parece aflojar el paso, hay un lugar que invita a quedarse más de lo previsto. La Estancita no es solo un parador: es una excusa perfecta para detenerse, respirar hondo y entregarse a uno de esos placeres simples que lo dicen todo.
Rodeado por ocho hectáreas de naturaleza viva, este refugio gastronómico nació casi como un gesto íntimo. Dos amigos —Leonardo Atea y Fabián Falco— decidieron transformar años de confianza en un proyecto compartido. No hubo grandes certezas al principio, solo una idea: crear un espacio donde comer rico, en buena compañía, y dejar que el entorno haga su parte.

L’ALMACÉN DEL TORREÓN

Algo así se propuso recrear hace poco más de siete años un matrimonio con sus hijas en la bellísima Villa Rumipal, porque además del morfi súper recomendado que ofrecen, en L’almacén podés encontrar literalmente de todo. Y eso le suma un atractivo más al de por sí justificado restaurante. “Es un minimercado donde podés encontrar casi todos los productos de almacén, dietética, panadería, vinoteca y helados artesanales, como en las viejas pulperías hay desde una lamparita hasta productos de limpieza, se puede comer en el restaurante o encargar y llevar la comida”

EL FARO

Hoy ya no está el quincho de paja porque fue reformado por un estudio de arquitectura local que expuso tres opciones para que los seguidores votaran cuál debía ser la nueva estructura. Pero la parrilla propiamente dicha es la misma que usaba Aristóbulo y todos su seguidores. Conservan todas las tradiciones, por supuesto que es asado a la leña, se sirve en tablitas y los cortes pueden ser 13 o 14.

IME: EL BODEGÓN DE TODOS

El IME no posee carteles que lo delaten en las paredes como tantos que se apoderan de la visual de las calles aledañas “sugiriendo” perfumes, zapatos y camperas de su vecino shopping Nuevocentro. Sin embargo, una pared del tamaño de un arco de fútbol exhibe su identidad en la esquina colindante. Contrario al prejuicio, el shooping le vino bien al comedor, ya que la gran cantidad de obreros empleados para su construcción fueron clientes diarios que terminaron de agrandar y consolidar el menú.

LA TANA EN CÓRDOBA

La ciudad de Córdoba siempre tiene escondidas joyas culinarias que muchos desconocen. Cuando muchos se jactan de la vera cucina italiana y nisiquiera saben de lo que están hablando, hay inmigrantes que traen y cocinan sus sabores con la verdadera técnica y costumbres adquiridas. Esto por ahora es sólo para delivery pero “il  state italiano” ya resuena cuan canción mundialista inolvidable en el barrio Juan XXIII y podés pedirla por teléfono. La gente quiere que vuelva a abrir en Villa María, incluso algunos le hacen pedidos y mandan comisionistas a buscar sus comidas, Rosa siente que ese también era su lugar pero quedó con el corazón partido de la mala fe de algunos empleados. No descarta regresar porque la pasión por la cocina es su cable a tierra. Mientras tanto, los capitalinos la pueden disfrutar haciendo sus pedidos con anticipación porque Rosa trabaja sola. Si querés saber cómo es el sabor italiano sólo debes mandarle un mensaje.

EL MOLINO

A Rodo y Claudio se les cruzó La Negri, su primera cocinera (según ellos, “su madre del coure”), que les enseñó algo que no se adquiere en ningún mercado de valores y no está a la venta, nisiquiera las criptomonedas pueden adquirir. Son valores que se transfieren, se pasan de alma a alma. Quien te lo da lo hace por generosidad, por amor. Hay que corregir al comercial de la tarjeta, hay cosas –como los saberes de La Negri- que el dinero no puede comprar y “la master” tampoco.

BODEGÓN DEL SUR

A posteriori, excelente servicio, mozos y mozas que no fingen, que sienten la profesión. Si te cobran cubiertos como en este caso bien lo vale, asimismo como una propina acorde a la atención (eso corre por vuestra cuenta y bolsillo). Y luego la carta que en cada ítem ofrece clásicos que no aparecen en las marquesinas snob, ni en pizarrones con tizas. O si aparecen vienen tan rebuscados que ni se le parecen al orginal.

FERTILIA ES COMER EN FAMILIA

Av. San Martín & Calle 60, Col. Caroya, Córdoba. Teléfono: 03525 46-7031 La ciudad de Colonia Caroya es quizás la más completa del país en

POSEIDON

Desde que uno ingresa sobresale una cuidada atención del servicio, cálida, amena, como transmitiendo la tranquilidad del lugar donde está erigido. Eso siempre se agradece, cómo las empanadas de cortesía que van disponiendo al paladar a elegir el menú. Una tarea que por cierto no será nada fácil, ya que la carta es tan amplia como las variedades de pescados que conocemos y de verdad no sabrás con cuál quedarte. Asimismo, si por alguna razón sos renuente a los manjares del mar o del río,  hay opciones de pastas y variedades de carnes a la parrilla al mismo nivel que los pescados.

EL CLUB DE LABOULAYE

El buffet es a la buena comida lo que la melodía es a la música, no se pueden separar. Claro que si hilamos fino, sabemos que tanto los científicos como los filósofos ponen en duda todo, algunos crecimos aprehendiendo que el átomo es indivisible y ahora resulta que no, ¿Significa que no se pueden romper o que carecen de estructura interna? Dicen los que saben que en física de partículas no solemos hablar directamente de indivisibilidad sino que hablamos de partículas fundamentales o elementales, bueno entonces el buffet debería ser par siempre de cualquier menú. ¿Por qué? Simplemente porque ofrece la libertad de ir a elegir, de optar entra la lengua a la vinagreta o los porotos, entre la rusa y el vitel, entre el arrollado y una Waldorf. Y lo que es mejor aún, si no querés optar que mejor que un poco de todito eso.

LA POCATE

El plato estrella es el matambre al celofán que es su plato estrella, homenajeando a una fiesta que se hacía mucho tiempo atrás en el club que aloja a este restaurant. Un dato no menor, La pocate es la cantina del club San Martín, y estar en una institución deportiva degustando le agrega ese no se qué que vos sabés bien qué. El matambre es arrollado pero sin huevos ni verduras como el típico matambre arrollado, acá se le siente un mayor gusto a la carne de ternera que se funde y cocina con un chimichurri que le cae muy adecuado.

LA PULPERÍA

En Villa Carlos Paz en un lugar con una arquitectura sumamente acogedora, ya que un espacio abierto y semi abierto bellamente decorado, donde la música también es protagonista los fines de semana y cierto aire a bar de siglo XXI pero que no reniega del pasado; se anota también entre los mejores de esta opción gastronómica.

MI RINCÓN

Es de esos lugares donde te sentirás cómodo para hacer larga sobremesa, más si el día está lindo y conseguís lugar bajo la pérgola para pasarte la experiencia mirando el río y escuchando el sonido de los pajaritos mientras degustás lo más destacado de la cocina clásica argenta, con clara reminiscencia y oda a las abuelas.

PUNTO G

Dirección: Colón 1519 (Mina Clavero, Córdoba) / Teléfono: 03544 61-8187 El nombre lo define, no hay mucho que explicitar ni arroparlo de dobles intenciones. Sí,

LA CASA DEL FRANCÉS

Como recomendación hay días que conviene ir con reserva previa y aunque ya cuando te hagas cliente elegirás una mesa preferida, cualquier sector del lugar te invitará mirar a su alrededor e imaginar que hay más allá de las fotos que decoran las paredes. Porque en la Casa del Francés las paredes hablan y ellas te dicen la verdad.

GLOTÓN BAR

odo el lugar no es barato, está en sintonía a los precios del shooping cercano pero tiene estos productos destacados. No es que abramos el paraguas, solemos recomendar lugares como Carlos El Pobre para comer bien sin gastarte un fangote pero si es un plan romántico para escuchar algún músico te damos esta data.

LA PARRILLA DE CACHALO

Antes de ir a ellas hago un paréntesis, y tiene que ver justamente con asistir a lugares recomendados, es algo que es clave pero también un arma de doble filo. Uno llega a lugares que te recomendó alguien de tu entorno más íntimo, ya sea un familiar o un gran amigo de los que sabés que buscan lo mismo que vos a la hora del morfi, pero como son los menos, lo que más redunda en tu círculo afectivo son los sitios a los que no irás porque te lo han sugerido y desconfías puramente de su gusto. Por otro lado, las recomendaciones de gentes que cruzaste en el camino pueden llegar a impactarte rotundamente. Ya sea porque es alguien que hace poco conocés pero te cayó muy bien –como fue mi caso- o un encuentro fortuito, ya sea con un baqueano que andaba por el monte o una playera de una estación de servicio. Hay que estar atento a los lugareños porque ellos sí que saben lo que está rico en su ciudad y hay mucho menos margen de error en su consejo culinario.

EL LOCRO DE MAIPÚ

Es sabido que en toda la República –la verdadera no por la que marcha una elite aspiracional- en las fechas patrias el morfi casi por decantación es el locro, la humita, las empanadas, los pastelitos y también el asado. Pero en Córdoba el porcentaje es aún más alto de los que eligen la sana costumbre de un único plato y el locro se lleva todos los laureles. Y más aún el primero de mayo que prácticamente tanto el más bacán como el de la periferia degustan esta preparación milenaria.

MAÑOSSO

Así es mañoso, como su nombre lo indica, no es algo que se lee en el primer parpadeo, que se estereotipa de solo un vistazo, tiene sus vericuetos que te irá largando de a poco mientras la astucia de un gran chef y de un equipo de cocina y servicio que están para que encuentres sus mañas y las termines aplaudiendo. Los platos tienen ese no se qué de bodegón pero también el riesgo de una técnica estudiada, es una justa combinación entre lo que la herejía puede provocar la heterodoxia pero sin caer en el snobismo ni en el emplatado para la foto. Acá todo está al servicio del sabor y las porciones obran en consecuencia sin dejarte con las ganas de ese beso a la mitad que otros supuestos ilustres profesan. Ahora sí, a los bifes.

POCHITA Y TODO LO QUE ESTÁ BIEN

Logra trasladarte a un momento de felicidad con la comida y ahí, mientras vas mordiendo esa carne cortada a cuchillo, te suspendés en el aire y sólo percibís ese grato recuerdo que anida en tu lóbulo izquierdo. ¿Era el izquierdo o el derecho?

BODEGÓN CANTINA

Hay que tener audacia para llamarse Bodegón Cantina”, dicen quienes conocen el peso cultural de esas palabras. Porque detrás de ese nombre viven generaciones enteras de sobremesas, sifones, mozos memoriosos y platos abundantes. Pero este rincón de avenida Duarte Quirós honra el título. No solo por la estética o el clima. También por la forma en que entiende la gastronomía: cercana, generosa y sin vueltas innecesarias.

Acá el lujo no pasa por la sofisticación exagerada. Pasa por un pan casero todavía tibio. Por una salsa picante que acompaña empanadas criollas recién hechas. Por el ruido de los cubiertos contra la loza y las conversaciones que se mezclan con el aroma de cocina.

La Cazuela de Los Gallegos

UNA DE GALLEGOS

En su momento llegaron a competir con Albeniz, otro de los restaurantes que tuvo Alta Gracia y ambos siempre se caracterizaron por poseer filas de personas aguardan su mesa en las horas pico. Cuando los González vieron que con el tapeo no conseguían nada, lentamente empezaron con las opciones de pescados a pesar que muchos le decían que eso tampoco funcionaría, que todo eran pastas y carnes.

CASA DE CAMPO

La historia viene de mucho antes. El casco original de la estancia data de 1890 y forma parte de una propiedad que llegó a extenderse por más de 1.100 hectáreas. El lugar atravesó distintas etapas y fue también protagonista de la historia de Villa Giardino: en 1937, los hermanos Juan y Ugolino Giardino adquirieron la estancia y, dos años después, realizaron allí el remate de lotes que se considera la fundación oficial del pueblo. Más de un siglo después, algunas cosas cambiaron. Otras, curiosamente, permanecen.

LOS EXTREMEÑOS

Dos cosas a tener en cuenta, desde viernes a domingos debés reservar y ser puntual sino vas a tener que esperar afuera. La cola acá es habitual. El servicio brinda entre dos y hasta tres turnos en esos días. Por otro lado, quizás este reducto se encuentre en vías de extinción ya que está a la venta. No te demores en vivir esta experiencia culinaria porque valdrá la pena.

EL RINCÓN DE JOSÉ LUIS

En Cabalango, a pocos minutos de Villa Carlos Paz, hay un restaurante que parece haber entendido esa lógica. Está apartado del movimiento, rodeado por el paisaje sereno de las sierras, y quien llega hasta allí lo hace casi siempre porque decidió desviarse del camino. El lugar se llama El Rincón de José Luis y detrás de su propuesta hay una historia que comenzó mucho más lejos de Córdoba.

José Luis Delgado vivió durante veintiséis años en España. Allí no sólo conoció otra cultura; también incorporó una manera distinta de entender la gastronomía. Cuando regresó al país y decidió transformar el complejo familiar en un restaurante, no quiso abrir una parrilla más ni repetir una carta que pudiera encontrarse en cualquier rincón de Punilla. Apostó por traer consigo aquello que no ocupaba lugar en las valijas: las recetas, los sabores y la costumbre española de convertir cada comida en una celebración.

BOCA DE LOBO

La ciudad de Alta Gracia es una de las localidades serranas con más opciones para todos los paladares, da cuenta de ello la gran cantidad de espacios que hemos reseñado pero curiosamente nos faltaba uno de los más recomendados: el gran bodegón que fundó Eduardo Egüi Martin, uno de los cocineros locales que se luce en cada edición del concurrido Festival Peperina y que hoy comanda Picky Bracamonto. En su reducto del barrio de Pellegrini, en las alturas camino a la Terminal, ofrece una cocina de mercado que varía semanalmente según los productos de la temporada. Y la clave en momentos de bolsillos flacos, los menús del día a precios accesibles.