MAÑOSSO

Dirección: 5CWF+22V La Estancia, Teléfono: 0351 208-7817

Como en todos los grandes eventos de la vida, sobre todo sentimentales, si costó un poco de esfuerzo, astucia y valentía, y todo eso, sin la necesidad de likes, en el mejor anonimato; vale más la pena. Y eso ocurre también con las grandes recomendaciones culinarias, porque tener que moverse, rodear un lago, subir algunas cuestas y desandar unos metros un camino de tierra para arribar a una colina y así obtener una vista privilegiada, con una mesa a punto de ser la base de una explotación de sabores, pues claro que merece esos rodeos.

Así es mañoso, como su nombre lo indica, no es algo que se lee en el primer parpadeo, que se estereotipa de solo un vistazo, tiene sus vericuetos que te irá largando de a poco mientras la astucia de un gran chef y de un equipo de cocina y servicio que están para que encuentres sus mañas y las termines aplaudiendo. Los platos tienen ese no se qué de bodegón pero también el riesgo de una técnica estudiada, es una justa combinación entre lo que la herejía puede provocar la heterodoxia pero sin caer en el snobismo ni en el emplatado para la foto. Acá todo está al servicio del sabor y las porciones obran en consecuencia sin dejarte con las ganas de ese beso a la mitad que otros supuestos ilustres profesan. Ahora sí, a los bifes.

Este súper recomendado restaurante o bodegón de montaña como explican en su concepto está ubicado en Finca Granero entre Potrero de Garay y los Espinillos con una vista de sierras y de lago admirable, además de un viñedo que evoluciona. La carta es de estación y en temporada baja abren viernes por la noche, sábado, mediodía y noche y domingos al mediodía. Ya tienen entradas y platos muy logrados, ya te diré los que probé pero el menú que aconseja el chef, por ejemplo al momento de escribir esta nota va de: para viernes: sopa de calabazas, croutons y langostinos al ajo negro de entradas.

 

Principal: risotto de campo y entraña a la parrilla con suave chimi de hiervas, postre una chocotorta mañosa, crema moca y cascaritas de limón. Para sábado empanadón de masa casera estilo criollo y yasgua picante (esta la probé y es una cosa de locos), costillar en cocción lenta y papas rústicas con salteado de verduras y garbanzos. Para el domingo: empanadas de zetas y quesos y principal de risotto de campo, croqueta de espinaca y reducción al malbec.

El cocinero que maneja el timón es Nico Vázquez, así como el actor que triunfa en el teatro, este cordobés lo hace en los fuegos y en las ornallas y no necesita un escenario para recibir el agradecimiento. Ama la cocina, las historias detrás de cada plato, tiene esa vocación que se fusiona con un don, y ahí ya no hay mucho que explicar. Lo que consigue es fascinante. En sus pruebas donde no falta lo lúdico obtiene grandes aciertos.

En mi caso probé una provoleta de tambo cordobés de excelente calidad con un pesto de hierbas y cherrys que la acompañaban con maestría, ya sabemos que la provoleta no necesita nada para agradar pero iba muy bien con ellos. Los sorrentinos fritos con salsa agridulce eran una delicia al igual que el ojo de bife a la parrilla, con papas que, gran acierto, tenían el crocante que le daba un paso por la polenta antes de freír. Me olvidaba, hacen un pan de arepas que va como piña y escabeches caseros que no podés dejar de probar. Hay que reservar y también avisar porque prepara con gusto menues apto celíacos o vegetarianos.  El flan que hacen los chicos es otra cosa que podés obviar.

Con mañas claro que sí, que los magos nunca muestran como se hacen los trucos.

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