Avenida Belgrano 153, Salsipuedes (Córdoba). A 2 cuadras de la Ruta 53
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El Dorado de afuera parece más una taberna de pueblo y también cumple ese papel porque los fines de semana suele haber shows musicales y ofrecen también las cartas que suelen reclamarse para ese tipo de salidas como lomitería, pizzas, empanadas y sánguches o milanesas, quiénes somos de pueblo jamás vamos a poder explicar porque siempre terminamos exigiendo ese menú y por ahí nos perdimos las perlitas que también están en la superficie.
Hace una década un excelso chef decidió con su mujer desembarcar en Salsipuedes. Es una historia de amor culinario, ya que se conocieron en el ámbito, ella detrás de las cajas registradoras y él en el fajín de las ollas y de las ornallas. El flechazo fue inmediato y comenzaron a edificar la familia jugándosela por darle a sus hijos una infancia con menos ruido. Hasta ese momento trabajaban en un lugar muy conocido pero decidieron apostar a lo propio y ahí nació El Dorado.


Martín Simón de purrete preparaba salsas con su mamá y ella le inculcó las claves para dominar este arte. Luego de estudiar la carrera de gastronomía, se especializó en pastas y descubrió su pasión por la cocina trabajando en cocinas emblemáticas de Córdoba como la ex Il Gatto. Hoy el que pide el “creppe di Virgilio” ($6500) de la carta encuentra que esos dos pañuelos con masa de espinaca, jamón cocido, champiñón, espinaca y crema, con una salsa de champiñón, tiene ese no se qué que no se puede explicar. Hay sorrentinos de jamón y queso ($6200), canelones de carne y verdura($6500), ravioles de carne de ave y verduras ($6000), entre otras opciones donde no hay que dejar de probar los spaguetti con salsa Alfredo ($5800).
El paso del chef por otro gran restaurante como fue Alcorta le aportó también una gran experiencia en carnes. Y acá ofrece un entrecot que termina en su salsa con vino, hongos de pino acompañados con papas rústicas con finas hierbas ($10800), los Picattini de lomo al modo del chef ($8800), Tournedor de Ternera en reducción de Malbec acompañado con papas a la crema al gratén ($12900), Carré de cerdo en reducción de aceto y miel con salteado de tomate, zanahoria y verdeo ($8500), solomillo de cerdo al Roquefort c/ papas rústicas ($9600) o Entrecot Hongroise con Papas Encamisadas ($10800). Además del clásico bife de cuadril o el bife de chorizos que sólo cambian en la guarnición.


Tienen opciones para vegetarianos y celíacos, hay dos opciones en pescados y en carnes de ave se destacan: Pollo al chmpignón con guanición papas noicette, fritas o puré ($7600) y Pollo Rafael en salsa crema con ananá y cereza ($7800). Un gran acierto para la familia es que ofrecen cuatro lindas opciones de menú infantil a 4 mil pesos cada uno. Si vamos a los postres, un Brownie de chocolate con helado o el flan casero ($3000) no pueden faltar. Además, Frutos en almíbar ($3800), Budín casero ($2900), Mousse de chocolate ($2900). Y hay un postre que en general sólo se lo encontraba en los tenedores libres de los años 80 y 90 y que lamentablemente no volvió a estar de moda: Isla flotante con salsa ($2900).


“Somos un restaurante, que busca conservar el ambiente familiar y ameno, brindando un confortable espacio para todos! Nos destacamos en la zona por ser los únicos que te ofrecen una carta con platos gourmet, y que no se dejan llevar por el minimalismo, sino que presentan abundancia como nos gusta que sea. Tu experiencia en El Dorado será sin dudas, un antes y un después”, dicen sobre ellos en su web donde la carta está disponible con precios. Aclaro esto porque muchos restaurantes que tienen online la carta para que veas antes de ir, la incluyen sin precios y ya sabemos lo que suele suceder en esta Argentina cuando nos ves lo números antes. Acá está todo claro y damos fue que los platos lejos están del minimalismo. Son abundantes y están decorados como en los servicios de alta gama, si alguien sabe hacer en minutos una flor como hace con un tomate el chef le damos un premio. Pero acá hay un buen ejemplo de que el plato puede estar bello a la vista, suculento a la saciedad y ricazo al paladar. Que de eso se trata la mejor gastronomía y no hay tutía.


