Dirección: Cam. de los Artesanos s/n (Villa Giardino, Córdoba) Teléfono: 03548 49-7720
En pleno camino de los artesanos que une a Villa Giardino con La Cumbre se erige un restaurante que posee una carta que no deja afuera a ningún tipo de paladar y lo sustenta con excelente materia prima y de gran calidad culinaria. El Fratello es el “hermano”, pero no sólo el que vimos en el cine como incondicional y dispuesto a todo en sagas como El Padrino, sino el que te acompaña, te da palmadas, celebra con vos los triunfos y te abraza en la mala. Ese “fratello” que con su sola presencia te hace pasar un mejor rato.

Eso consigue este restaurante, fábrica de pastas y tienda de vinos, porque la carta en esta materia es amplia y contundente. Por empezar, todo lo que hacen es rico, claramente con buenos proveedores y productos de estación que no freezan o ponen en cámara por largo rato a los sabores. Hace más de una década que los sibaritas de Córdoba lo descubrieron y que los turistas ya saben que deben hacer un alto en el camino para degustar en este entorno serrano excepcional.

Las picadas son una maravilla porque la relación precio calidad es inigualable. Si querés de todo un poco, la Zagreb viene con mini fondue con hierbas, cazuela de riñoncitos al vino tinto, pepato, quesillo hilado, Limburgo ahumado, cacciocavallo, queso de cabra, gruyere, brie, jamón crudo, bondiola, salame de la colonia, lomo ahumado, leberwust. Acompañada de aceituna, crema saborizada y pan casero ($8300) pero es muy abundante, tanto que muchos se llevan el resto. Hay opciones más económicas y completas también como la tabla Punilla ($3400 y $6500).

Este restaurante incluso merece una visita obligada porque tienen vedette que no se consiguen en otros lares y forman parte de los mejor de la cocina argenta fusionada con otras culturas: las cazuelas (todas a $3600). Y una de ellas que supo brillar y ya prácticamente está extinguida: la de conejo que viene con hongos, puerro, morrones y papa. La de cordero o chivito y la de pollo que trae manzanas verdes, aceitunas y hongos de estación en base a tomates. Tienen también el plato patrio cordobés por excelencia: el locro y todo el año. Y sus riñoncitos al vino tinto en corona de arroz que me hizo adoptar su manera de todo cortadito chiquito para incorporar esa receta.

A tono con su ubicación y emulando alguna localidad alpina Suiza, acá te ofrecen un fondue excepcional a precio muy accesible para el costo normal de este plato que siempre es una fiesta compartida. El mini Fondue con queso muzzarella, regianitto y fontina con croutons de pan y salchichas alemanas ($3300) para compartir y la Fondue Zagreb con mozzella, Gruyere y Fontina que viene además con pickles y manzanas verdes ($6500) para dos personas. Los sánguches son una exquisitez sublime: el Fretello tiene cerdo ahumado desmechado, cebolla caramelizada, tomate y salsa agridulce ($3800) o el de cordero o rost beef horneado pero hay muchos más y para todos los gustos, como el de chivito cordobés que es una delicia.
Hace más de una década que los sibaritas de Córdoba lo descubrieron y que los turistas ya saben que deben hacer un alto en el camino para degustar en este entorno serrano excepcional.

Las carnes ahumadas están entre los platos más pedidos. Por ejemplo, la bondiola de cerdo tiernizada en cocción lenta, acompañada de papas o mix de hojas verdes o “brisket”, la tapa de asado ($5500). Las pastas caseras son una especialidad claramente y un mix de sorrentinos es imperdible porque trae de cuatro quesos, panceta ahumada, albahaca mozzarella y jamón ($2500). Tienen otra línea de sorrentinos que denominan gourmet y hay de cordero braseado en masa de remolache, chivito al horno en masa de romero, salmón rosado con masa sepia. Hay ñoquis ($2009)y fideos incluso sin gluten ($1800), panzottis ($2600) o unos ravioles para aplaudir de ternera con hongos de pino al syrah ($2700).

Las salsas que son bien variadas aproximadamente a mil pesos cada una. Los postres están en sintonía con el lugar y desde el strudel con manzana y canela al crepe o peras al malbec, pero yo me quedo con uno de los mejores de Córdoba: el arrope con queso de cabra ($1000). En toda la carta hay opciones veganas y sin gluten.

En suma, una visita obligada por este tradicional paseo de punilla donde lo podés completar pernoctando en la zona y descubriendo otras maravillas culinarias de La Cumbre que te van a sorprender.


