RESTAURANTE EL DORADO

El Dorado de afuera parece más una taberna de pueblo y también cumple ese papel porque los fines de semana suele haber shows musicales y ofrecen también las cartas que suelen reclamarse para ese tipo de salidas como lomitería, pizzas, empanadas y sánguches o milanesas, quiénes somos de pueblo jamás vamos a poder explicar porque siempre terminamos exigiendo ese menú y por ahí nos perdimos las perlitas que también están en la superficie.

MAÑOSSO

Así es mañoso, como su nombre lo indica, no es algo que se lee en el primer parpadeo, que se estereotipa de solo un vistazo, tiene sus vericuetos que te irá largando de a poco mientras la astucia de un gran chef y de un equipo de cocina y servicio que están para que encuentres sus mañas y las termines aplaudiendo. Los platos tienen ese no se qué de bodegón pero también el riesgo de una técnica estudiada, es una justa combinación entre lo que la herejía puede provocar la heterodoxia pero sin caer en el snobismo ni en el emplatado para la foto. Acá todo está al servicio del sabor y las porciones obran en consecuencia sin dejarte con las ganas de ese beso a la mitad que otros supuestos ilustres profesan. Ahora sí, a los bifes.

RIBECA BAR

En sánguches, arranco con la opción vegana para no olvidarme después, el de falafel está buenazo: pan de pita, lechuga repollada, tomate asado, hummus de berenjena, salsa tatemada, papas chip caseras acompañado de una salsa (demasiado dip por una nota). Yo recomiendo este que no sólo porque cuesta un tercio en relación a otros, sino porque tiene uno de los fiambres más subvalorados de este país: mortadela, muzzarella, rúcula, cherry pesto de albahaca  y papas bastón.

FRATELLO

Este restaurante incluso merece una visita obligada porque tienen vedette que no se consiguen en otros lares y forman parte de los mejor de la cocina argenta fusionada con otras culturas: las cazuelas

LA PULPERÍA

En Villa Carlos Paz en un lugar con una arquitectura sumamente acogedora, ya que un espacio abierto y semi abierto bellamente decorado, donde la música también es protagonista los fines de semana y cierto aire a bar de siglo XXI pero que no reniega del pasado; se anota también entre los mejores de esta opción gastronómica.

LOS FIORETTI

Los Fioretti es de esos lugares donde los propios dueños son de buen comer y eso hace garantiza que las porciones no te dejen a pata. Más en un pueblo donde el río a escasos metros o el lago cercano abren el apetito más de la cuenta. Lo bueno además que si querés disfrutar de esos paisajes te lo pedís para llevar y armás un picnic de antología para terminar gritando como el querido maestro Alterio: “la pucha que vale la pena estar vivo”.

4 DE COPAS BODEGÓN

En estas épocas de crisis es difícil elegir a donde ir a comer bueno, bonito y que tus salidas valgan la pena el presupuesto mensual. 4 de Copas cumple ese desafío que plantean sus creadores junto a su gran equipo de trabajo tanto en el salón como en la cocina. Excelente atención, ambiente agradable y sabores explosivos a precios asequibles.

CHACRA DE LUNA

Se come bien , las porciones son abundantes, ya dijimos que el sabor es genuino, la atención es muy buena y, acá lo más importante, el entorno: podés comer afuera como emulando una campiña italiana o en el amplio salón que es a la vez museo de maquinarias antiquísimas de los comienzos de la colonia.

EL TUCU & CO

La carta la completan las clásicas empanadas tucumanas cortadas a cuchillo (fritas o al horno y bien jugosas), de osobuco braseado, pollo, árabes y jamón y queso. En épocas de mundiales gastronómicos y semanas de “mondongos”, EL TUCU & CO va por fuera del sistema y atraviesa los paladares que difunden de boca en boca sus sabores en pleno quilombo del centro cordobés.

MI RINCÓN

Es de esos lugares donde te sentirás cómodo para hacer larga sobremesa, más si el día está lindo y conseguís lugar bajo la pérgola para pasarte la experiencia mirando el río y escuchando el sonido de los pajaritos mientras degustás lo más destacado de la cocina clásica argenta, con clara reminiscencia y oda a las abuelas.