LA TANA EN CÓRDOBA

La ciudad de Córdoba siempre tiene escondidas joyas culinarias que muchos desconocen. Cuando muchos se jactan de la vera cucina italiana y nisiquiera saben de lo que están hablando, hay inmigrantes que traen y cocinan sus sabores con la verdadera técnica y costumbres adquiridas. Esto por ahora es sólo para delivery pero “il  state italiano” ya resuena cuan canción mundialista inolvidable en el barrio Juan XXIII y podés pedirla por teléfono. La gente quiere que vuelva a abrir en Villa María, incluso algunos le hacen pedidos y mandan comisionistas a buscar sus comidas, Rosa siente que ese también era su lugar pero quedó con el corazón partido de la mala fe de algunos empleados. No descarta regresar porque la pasión por la cocina es su cable a tierra. Mientras tanto, los capitalinos la pueden disfrutar haciendo sus pedidos con anticipación porque Rosa trabaja sola. Si querés saber cómo es el sabor italiano sólo debes mandarle un mensaje.

EL CLUB DE LABOULAYE

El buffet es a la buena comida lo que la melodía es a la música, no se pueden separar. Claro que si hilamos fino, sabemos que tanto los científicos como los filósofos ponen en duda todo, algunos crecimos aprehendiendo que el átomo es indivisible y ahora resulta que no, ¿Significa que no se pueden romper o que carecen de estructura interna? Dicen los que saben que en física de partículas no solemos hablar directamente de indivisibilidad sino que hablamos de partículas fundamentales o elementales, bueno entonces el buffet debería ser par siempre de cualquier menú. ¿Por qué? Simplemente porque ofrece la libertad de ir a elegir, de optar entra la lengua a la vinagreta o los porotos, entre la rusa y el vitel, entre el arrollado y una Waldorf. Y lo que es mejor aún, si no querés optar que mejor que un poco de todito eso.

COMER EN EL FILO

Los actuales cantineros son una familia que tomaron el mando hace 8 años, habían pertenecido al club como dirigentes e hinchas y además son integrantes del grupo de Teatro que tal como lo indica el nombre mismo, son esenciales en la estructura de la institución llegando a estrenar dos obras propias por año. La gente luego de disfrutar el arte escénico cena en el bodegón.  Sus especialidades son las carnes de todo tipo: cerdo, pollo y vaca cocinadas en horno de barro y parrilladas.

TRATTORIA D`ORO

Otros, los que se ubican en lugares históricos como en este caso, a escasos metros de una Estancia Jesuita que es Patrimonio Inmaterial de la Humanidad (por la UNESCO) también deben acompañar con sabores ese gran privilegio. Y esta trattoria que desde hace 30 años se destaca en una ciudad que siempre se destacó por su gastronomía, lo cumple con creces ofreciendo platos que reúnen las máximas que no nos cansaremos de destacar: excelencia culinaria, abundancia y buen precio.

SEDE CLUB BIBLIOTECA SARMIENTO

Hay platos caseros que aún sobreviven en las localidades del interior porque los comedores están atados a las instituciones emblemáticas que a pesar de los vaivenes persisten por la tenacidad de sus comisiones y cooperadoras que en algunas casos también volvieron a ponerlas en valor. El buffet o servicio de restaurante de algún modo también es guardián de los platos que perduran en la localidad más allá de las modas. Como en esta localidad situada a 300 kilómetros de la localidad provincial.

LA PARRILLA DE CACHALO

Antes de ir a ellas hago un paréntesis, y tiene que ver justamente con asistir a lugares recomendados, es algo que es clave pero también un arma de doble filo. Uno llega a lugares que te recomendó alguien de tu entorno más íntimo, ya sea un familiar o un gran amigo de los que sabés que buscan lo mismo que vos a la hora del morfi, pero como son los menos, lo que más redunda en tu círculo afectivo son los sitios a los que no irás porque te lo han sugerido y desconfías puramente de su gusto. Por otro lado, las recomendaciones de gentes que cruzaste en el camino pueden llegar a impactarte rotundamente. Ya sea porque es alguien que hace poco conocés pero te cayó muy bien –como fue mi caso- o un encuentro fortuito, ya sea con un baqueano que andaba por el monte o una playera de una estación de servicio. Hay que estar atento a los lugareños porque ellos sí que saben lo que está rico en su ciudad y hay mucho menos margen de error en su consejo culinario.

LE CROISSANT

En el mítico barrio de Alta Córdoba hay una panadería de más de un siglo de vida que es un tesoro vecinal y que buena parte de los capitalinos lo ignoran. Supo ser lugar de encuentro de los parroquianos y en su esquina se conglomeraban carretas, sulkys y jardineras que también hacían reparto a domicilio, en esa época con menos prisas cuando los deliverys llegaban en cuatro patas. Fue la primer panadería automatizada de la ciudad y justamente su nombre original era “La automática” de los Valdés, luego se llamó San Martín hasta su afrancesado nombre actual.

VIVA PERÚ

Por esas cosas del destino un peruano conoció a un cordobés en su Lima natal y este lo convenció de venirse para estos lares. Lo hicieron en auto y tardaron tres días y medio pero vaya que valió la pena, desembarcó en la Docta y se puso a trabajar en la bacha de un bar que abría su compañero de aventuras. No tardó mucho en pasar a ser el mozo y con su simpatía y carisma hizo que todos los clientes quisieran ser atendidos por él. Esa es la historia resumida de Raúl Norabuena que desde Barrio Jardín enamora con los sabores del altiplano y su ductilidad para ser un gran anfitrión.

DIRÁN

Dirán Arslanian nació en Alepo (Siria) y emigró a nuestro país escapando de la guerra. Tenía una carta de un primo que lo esperaba en Córdoba pero cuando arribó se habían cansado de esperarlo.  A pesar de no saber nada del  idioma, hizo de todo para sobrevivir, arrancó como tornero en una metalúrgica y luego en una lomitería, más que nada en la plancha donde no era necesario comunicarse. “Para los que somos inmigrantes y no sabemos el idioma trabajar en gastronomía era una de las mejores opciones”, dice Dirán.

LOS (EX) EXTREMEÑOS

Por un lado hay que manifestar que desde el mítico restaurante Albeniz hasta acá Alta Gracia siempre ha gozado de excelente gastronomía. Hoy los Zuzulich, el bistró del Alquimista o Chance del Sierras expresan sus opciones también para los paladares negros, pero lugares como la Tratottoria D`oro o Los Extremeños continúan en la senda de los lugares perfectos, abundantes y con relación precio calidad adecuada que no resulta prohibitiva para quién laburando se quiere dar un gusto cada tanto.