ATAHONA BISTRO

Además, en este caso el ejecutivo era más que tentador: de entrada una bruschetta mediterránea que estaba perfectamente lograda, en principal: ñoquis con salsa ragú, chop suey de pollo o canelones con salsa rosa. Postre copa helada o flan casero. Extraordinario.
RÍO COSQUÍN

Esta parrilla restaurante apta para estómagos que no se engañan con bocaditos, se demuestra una vez más que no hace falta un chef con cartel o que esté atento a las nuevas tendencias. Acá uno sale a comer y se vuelve contento en la ciudad del folklore y del canto. En la ciudad donde las cosas simples alcanzan su mayor dimensión.
LA EUROPEA

No podés dejar de probar el famoso “pan de azúcar” que son la “vedette” de la panadería. Se hacen los discos de merengue y entre medio de los dos se coloca dulce de leche. Luego, mezclan merengue con crema chantilly y se hace una cúspide. Se añade merengue triturado, en forma de punta. De esta manera queda igual al cerro que cobija a Cosquín, el célebre cerro pan de azúcar de las sierras.
EL ALMACÉN D’OLIVO

El Lugar donde se sirven las auténticas picadas con el mejor salame del país parece un túnel del tiempo: un mostrador gigante con pizarra para hacer las cuentas, la enorme heladera de madera y la vieja lámpara a kerosén, un boticario que aún custodia frascos con aceite de coco y esencia de limón inglesa (sin abrir), un sello con el nombre del negocio…silenciosos testimonios de tiempos donde el “ramos generales” era eje de la comunidad.
EL LOCRO DE MAIPÚ

Es sabido que en toda la República –la verdadera no por la que marcha una elite aspiracional- en las fechas patrias el morfi casi por decantación es el locro, la humita, las empanadas, los pastelitos y también el asado. Pero en Córdoba el porcentaje es aún más alto de los que eligen la sana costumbre de un único plato y el locro se lleva todos los laureles. Y más aún el primero de mayo que prácticamente tanto el más bacán como el de la periferia degustan esta preparación milenaria.
MONTAGÚ

Como es sabido los de miga se venden a raudales cuando aumenta la temperatura pero baja considerablemente su consumo en el invierno. Cuando Diego Sforzini se suma a la empresa familiar propone agregar empanadas, pizzas y, ete aquí su gran idea, hacer un lomito distinto al que se imponía en la ciudad. Encontró con la novedad podía ser si el mismo era envuelto en un pan de pizza, con muy poca miga, una paradoja ya que se hicieron célebres por ella, pero proponiendo destacar la crocantez de la corteza y usar sólo carne de lomo de aproximadamente 170 gramos cada uno. Con la experiencia que ya tenían de hacer una mayonesa propia muy elogiada en los sándwiches y de trabajar con proovedores donde ya sabían la calidad de los productos, la posibilidad de éxito se acrecentaba.
ADELITA

Por las cosas del destino decidieron que juntos podrían fusionar sus caminos en la gastronomía. Fue así como en la zona del Vivero que une Alta Gracia con La Bolsa decidieron ampliar la bella casa rodeada de árboles y convertir un parte de ella en restaurante. Los clientes hoy agradecidos de esa gran decisión de hace más de veinte años que los ubica en todos los rankings de usuarios de plataformas como los mejores de toda la zona.
TRATTORIA ORO

Al estilo italiano, sin ricota ni verduras que la alejen de la receta original, este plato ($700) se lleva todos mis aplausos. Pero también les recomendamos las rabas si querés una entrada infalible o acompañarlas en la picada. La salsa de camarones que acompaña a los agnolottis de salmón ($790) son un verdadero poema. Camino nos cuenta que “son casi 30 años de trayectoria y sacrificios para poder permanecer vigentes, todos los días intentamos dejar todo en la cocina”. Y bien que lo logran.
EL FARO

Hoy ya no está el quincho de paja porque fue reformado por un estudio de arquitectura local que expuso tres opciones para que los seguidores votaran cuál debía ser la nueva estructura. Pero la parrilla propiamente dicha es la misma que usaba Aristóbulo y todos su seguidores. Conservan todas las tradiciones, por supuesto que es asado a la leña, se sirve en tablitas y los cortes pueden ser 13 o 14.
LA EMILIA

Y más allá del gran acierto de la simpleza en todo lo que ofrecen de parrilla, también hay que destacar sus pastas, sus risottos, las opciones para veganos y hasta las clásicas milanesas (con el toque Emilia).