CARLOS EL POBRE

A esas dos recetas que la mami le legó, Carlos le sigue poniendo todo el empeño, a las milas las empana él todas las mañanas con ajo y perejil fresco recién cortado. Nada de provenzal o condimentos a hidratar. La milanesa simple que sirven son dos de considerable tamaño que de pepe entran en el plato. Vienen con papas fritas y dos huevos. La opción XL ya no entra en ninguna vajilla y es para compartir.

SUPREMAS A LA MARYLAND

Es costumbre que en los Estados Unidos se coma pollo frito; en la Costa Este, a diferencia del sur del país, se suele freír el pollo en una sartén pesada, con poca manteca, que se cubre a poco de iniciada la fritura. Luego se le agrega crema a la sartén para realizar una salsa mediante la emulsión. Pero acá vale la primera aclaración, en Estados Unidos se entiende por Maryland chicken a una diversidad de composiciones que sólo tienen en común el pollo frito al vapor y una salsa emulsionadas sobre la base del aceite de fritura; pero en ninguno de los casos hallados, la combinación resultante se parece al plato argentino. Entonces que quede claro que no es un invento yanqui.

EL CARRI MERCOSUR

Como es de Perogrullo en las rutas y caminos la mejor recomendación de un lugar de comida la dan los camiones y autos estacionados. Quien recorre pueblos y ciudades generalmente sabe donde parar para almorzar o cenar algo que le provoque más que el alimento.

LA VERDÁ DE LA MILANESA

Los viajeros lombardos de la edad medía las freían con grasa y el rebosado les permitía transportarlas y poder comerlas frías. En principio se hacía con carne ovina pero faltaba mucho para el nombre con el que la conocemos actualmente. En Milán vivió su época de oro y los austríacos tras la invasión la llevaron para sus pagos con una adaptación propia.