CULPA DE LOS DOS

El tema es que no es un alfajor cualquiera, es un señor (o señora) alfajor. Pesa la friolera de 130 a 140 gramos cada uno de dulce de leche y chocolate. Para que te vayas dando una idea, no es que las tapas son gruesísimas y después en el medio encontrás como en la mayoría de las marcas comerciales, un contenido que te deja gusto a poco. No, por supuesto que no. En los alfajores “Culpa de los dos” todo todo es relleno y según la variedad vas a encontrar el tipo de alegría.
PARRILLA SAN ISIDRO DE LUYABA

La parrilla San Isidro toma prestadas algunas de las máximas del buen bodegón: porciones abundantes con sabores bien marcados, ingredientes simples pero sumamente efectivos, buena mano en la cocina y un arsenal en la parrilla y en los hornos de barro. Nada puede fallar, es un tiro a la tierra diría el gran Fontanita.
NONNA BERTINA

En primer lugar, el restaurante nace de una gran historia de amor. Daniele, genovés de nacimiento viaja a la Argentina por un trabajo puntual en la localidad de Embalse. Al poco tiempo conoce a Zulma, cocinera de la vecina Villa General Belgrano. Flechazo inmediato, casorio al año próximo y nacimiento del progenitor de la pareja. Acto seguido Daniele renuncia a su trabajo y decide emprender con Zulma un restaurante propio que uniera esos dos mundos, la italianidad en su máxima expresión con la majestuosidad de Calamuchita.
ABUELA TERESA

Los platos locales más destacados de la carta son los cabritos –provistos por un vecino- empanadas, las picadas, el clásico pan casero y para las meriendas: pastelitos y alfajores cordobeses. Toda la vajilla de cerámica es de los artesanos de la zona como los productos frescos de calidad que traen del pueblo.
SABÍA QUE VENÍAS Y PREPARÉ PASTEL

Pueyrredón 681, X5184 Capilla del Monte, Córdoba. Teléfono: 03548 48-2699 Mucho de ustedes ya saben lo importante que son para mí los nombres, apellidos, tanto los propios como los de fantasía, porque de algún modo anticipan o pronostican un devenir. En las profesiones son infinitos los casos donde quienes portan un apellido que se asemeja […]
L’ALMACÉN DEL TORREÓN

Algo así se propuso recrear hace poco más de siete años un matrimonio con sus hijas en la bellísima Villa Rumipal, porque además del morfi súper recomendado que ofrecen, en L’almacén podés encontrar literalmente de todo. Y eso le suma un atractivo más al de por sí justificado restaurante. “Es un minimercado donde podés encontrar casi todos los productos de almacén, dietética, panadería, vinoteca y helados artesanales, como en las viejas pulperías hay desde una lamparita hasta productos de limpieza, se puede comer en el restaurante o encargar y llevar la comida”
PROVEEDURÍA PAN DURO

Hoy te vamos a contar la historia de María Juana Lancioti, madre de Guillermina y abuela de Camila. Pasado, presente y futuro de una proveeduría que es tan pero tan completa que los vecinos de Los Surgentes también la eligen para celebrar con sabores. “A veces proyectamos la idea de que alguna vez, cuando crezca mi nieta se sume a nuestros sueños ya que notamos que la entusiasma vernos cocinar a mi hija y a mí todo el tiempo. Y a su manera juega, por momentos, a ser cocinerita”, cuenta María Juana.
LA RAMONA

Ruta A 373 Intersección A 210 (Los Reartes). Teléfono: 03546 15-40-2115 Los Quevedo se consolidaron en el Valle de Calamuchita con los tradicionales dulces que primero vendían en sus pagos de Villa Berna hasta que desembarcaron en Villa General Belgrano y se transformaron entre los preferidos de los turistas. Esa mano especial que tiene Ramona […]
BOCCALÓN

Para ellos la mejor propaganda es el boca a boca, porque entre los clientes se pasan información. “Y muchos te dicen dónde para un camionero paramos porque se come bien y barato. Así nos dijeron. Por eso el orgullo de sentir siempre esos comentarios te alegran el corazón. Otros vienen y te dicen, me mandó fulano de tal, y sentís que vas dejando huellas. Eso satisface el alma”, añade.
DOÑA ELSA

Comida casera variada, deliciosa al extremo, abundante como en los mejores recuerdos que el hemisferio emocional del cerebro nos trae de regreso de esas que hacían las abuelas y con una atención superlativa, que te hacen saber que ser anfitrión para ellos es un honor y no una carga, que servir la mesa es una celebración y no la repetición mecánica de un trabajo.