LA LITA

Nos encantan los restaurantes por peso donde vos te elegís y te armás el morfi como se te canta, punto para arriba a los restaurantes donde uno va a buscar un plato. Es que la experiencia empieza mucho antes de sentarse a la mesa. En La Lita, en Córdoba, todo comienza frente a una larga barra llena de colores, aromas y preparaciones que invitan a hacer algo que en la gastronomía siempre tiene algo de juego: elegir.
Lo de Juan Parrilla

Es, también, un punto de encuentro para quienes viven en las Sierras Chicas y para quienes escapan de la ciudad buscando naturaleza… y una buena parrillada que justifique el viaje. En temporada alta, los fines de semana se llenan rápido. Y no es casualidad: Lo de Juan ya forma parte del mapa afectivo de quienes recorren Agua de Oro. No se trata solo de comer bien —que sucede— sino de participar de algo profundamente argentino: el fuego compartido. Al final, más que un restaurante, Lo de Juan es eso que sucede cuando la carne toca la parrilla y alguien dice: “Sirvan otra ronda que esto recién empieza”.
KUPFERKESSEL

En Río Ceballos, donde el aire baja un poco más fresco al caer la tarde y las sierras dibujan un horizonte sereno, existe un refugio gastronómico que parece detenido en el tiempo. Kupferkessel Restaurante no es solo un lugar para comer: es una escena, un clima, una manera de entender la mesa como ceremonia. Su nombre —“pava de cobre” en alemán— no es un detalle pintoresco sino una declaración de principios. Hay algo en este restaurante que remite a lo doméstico, a lo heredado, a esa cocina donde el fuego no apura y las recetas no se negocian. Desde fines de los años setenta, Kupferkessel sostiene una identidad poco frecuente en la escena serrana: la de una casa de impronta centroeuropea que supo mantenerse fiel a su ADN sin ceder a las modas pasajeras.
LA VAQUITA DE SANTA MÓNICA

En Santa Mónica, ese rincón sereno del Valle de Calamuchita donde el río corre lento y las sierras marcan el pulso de los días, hay un bodegón que parece detenido en el tiempo. La Vaquita no es solo un restaurante: es una experiencia que combina tradición, generosidad y cocina casera como la de antes, esa que se comparte, se comenta y se recuerda. Desde afuera, su estética sencilla ya anticipa lo que vendrá: mesas grandes, ambiente familiar, risas cruzadas entre mesas y ese aroma inconfundible a comida recién hecha que invita a sentarse sin apuro. Aquí no hay platos pequeños ni porciones tímidas: todo está pensado para disfrutar sin culpa y, si hace falta, llevar lo que sobra.
COMEDOR EL NOGAL

Si bien el menú puede variar con el paso de las estacione y ahora en verano todos se vuelven locos por el sánguche de osobuco que viene en pan de ciabatta y lactonesa de pimientos asados, los clientes coinciden en destacar aquellos platos que remiten a la cocina tradicional argentina, bien elaborados y con porciones generosas. Entre los platos y especialidades más mencionados se encuentran la trucha preparada con atención al detalle, las empanadas salteñas y pastas tradicionales, como ravioles y canelones bien recibidos por los comensales. En los postres clásicos, sobresalen el flan casero que muchos recomiendan para cerrar la comida. Además, varias reseñas mencionan una cocina tradicional y bien ejecutada, interpretada como “casera” y “muy buena”.
DON ARMANDO

No es la primera vez que nos detenemos por estos lares. Ya hemos recomendado otros lugares de Los Reartes que se caracteriza por su diversa gastronomía además de la tranquilidad que emana esta localidad que pone en valor nuestras tradiciones. Con el murmullo del río y las sierras al fondo, Don Armando aparece como un refugio ideal para ralentizar el ritmo y saborear algo auténtico. No es un restaurante convencional, sino un almacén de campo, con un espíritu muy local: mesas de madera, estanterías llenas de productos regionales y una atmósfera cálida que invita a quedarse.
LA TERMINAL RUIN BAR

Su carta es un paseo por sabores que van desde lo clásico hasta lo inesperado. Si bien ya vamos a recomendar su versión bodegón en Mendiolaza que se llama La Termi o Visionare que completa el trio de reductos de este grupo de socios, acá claramente se apunta a público universitario donde las pizzas son protagonistas: la Napolitana y la Rúcula y Crudo encabezan el ranking de favoritas, mientras la Visio (con papas, cheddar y panceta) y la Stout (con carne mechada) despiertan curiosidad entre quienes buscan algo distinto. Las reseñas coinciden: masa crocante, ingredientes frescos y una presentación que invita a compartir.
BODEGÓN PRIOTTI

En cada ciudad hay lugares que se vuelven parte de la memoria afectiva. En San Francisco, ciudad de bodegones de gran calibre como nuestra preferida Cantina El Tala, otro de esos sitios es Pastas Priotti, conocido también como comedor o ahora El Bodegón de Priotti. Creo que han sacado el cartel del frente que decía comedor para aggiornarse a esta palabra de moda y colocar un nuevo frente. Allí, entre el aroma a salsa casera y el sonido del agua hirviendo, se sirve un tipo de comida que va más allá del plato: una forma de recordar.
TALOCRO

En pleno corazón urbano, entre el ruido de las calles y la rutina diaria, se abre un refugio donde los aromas del norte argentino encuentran su lugar: Talocro, el local del cocinero jujeño Pier Núñez. Pier no solo cocina; cuenta historias a través de los sabores. Creció entre ollas de barro, mesas largas y la tradición de una cocina que, en Jujuy, es más que alimento: es identidad, memoria y celebración. Con esa herencia, decidió abrir un espacio que respira autenticidad y creatividad.
PICCOTEANDO

Villa del Totoral guarda en sus calles la calma serrana y la tradición de pueblo, pero también pequeñas sorpresas que invitan a detenerse y disfrutar. Una de ellas es “Piccoteando”, un espacio pensado para el encuentro, donde la cocina se convierte en puente entre lo casero y lo creativo. Sus empanadas de matambre cortadas a cuchillo están en el podio de todas las que hemos probado en la querida provincia y, como aún los influencers de comida las ignoran, podés degustar este secreto cuando estés cerca de esta bonita localidad del norte cordobés.