LA CASA DEL FRANCÉS

Como recomendación hay días que conviene ir con reserva previa y aunque ya cuando te hagas cliente elegirás una mesa preferida, cualquier sector del lugar te invitará mirar a su alrededor e imaginar que hay más allá de las fotos que decoran las paredes. Porque en la Casa del Francés las paredes hablan y ellas te dicen la verdad.
LUIGI

se pueden comer platos de autor pero de manera abundante. Sostenida. Contundente. No amarretea el banquete de sabores en porciones minúsculas. Cocina para provocar placeres en grandes cantidades, dicho de otro modo, ofrece el clímax en larga duración (otra cosa difícil de encontrar). Su menú de pasos es al estilo italiano