TIO EDMUNDO

Pero acá ocurre que vos entrás y ya sos parte de la celebración, porque justamente la comida se entrega como un acto ceremonial del disfrute. Los dueños hacen sentir que sos parte de un encuentro familiar, de esos que veías primos de añares u otros que no conocías pero compartían el código de la alegría por estar juntos a una mesa. Acá sucede eso y en parte es por el arsenal de humor con el que te reciben.

EL CLUB DE LABOULAYE

El club de Laboulaye hace honor además a un nombre que no hay que mancillar, es sabido que hay muchos emprendimientos gastronómicos que llevan el cartel de un nombre tan significativo, pero no todos cumplen con la raigambre popular del derecho a portarlo. Sin embargo, este club viene llevando desde añares (desde 1995) y con mucha hidalguía esta noble misión de agradar al paladar.