TIO EDMUNDO

Dirección: San Martín S/n, Los Reartes, Córdoba. Teléfono: 03546 15-45-7905

Valoración:

Una de las cosas que tiene uno muy presente de chico, es cuando junto a la familia iban de visita a algún lado. Esa adrenalina que empezaba a correr cuando los mayores anunciaban que saldrían de la casa. Y a medida que vamos conociendo lugares uno secretamente rankea, ubica inconscientemente a los preferidos que lógicamente tienen que ver con una buena experiencia. Siendo niños las claves eran sitios donde hubiera espacio para jugar o corretear y, por supuesto, para morfar algo rico. Entonces uno sabía que si le decían: “vamos a lo de los abuelos era” sinónimo de huerta con verduras gigantes, galletitas dulces, un postre fenomenal y una atención personalizada. Claro que había familiares que no te dejaban mucho tiempo para jugar y que la comida era maso. Por eso, las ganas con las que uno se alistaba para partir eran simétricamente unidas a lo empírico. Esa práctica comparativa la seguimos haciendo ya de grandes en cada nuevo reducto que “vamos de visita”. Y en la localidad de Los Reartes hay uno de esos que, como diría Alterio “pucha que vale la pena estar vida” (aunque en lugar de pucha decía otra cosa.)

El Tío Edmundo con ese nombre que ya te provoca una ligazón sentimental, un lazo de sangre, te empadrona como suyo y, con ese mismo poder que te confiere ser miembro de su clan, te lo devuelve con creces. En primer lugar uno siempre busca que lo atiendan bien, que llegues y los mozos/as no te pongan cara de pocos amigos o “me da igual que hayas venido”. Creo que esto ocurre en más de la mitad de los establecimientos que uno visita, incluso llegando en buen horario. Porque una justificación de la mala cara es cuando uno cae con la cocina casi cerrada y eso puede ser una excusa entendible. Pero acá ocurre que vos entrás y ya sos parte de la celebración, porque justamente la comida se entrega como un acto ceremonial del disfrute. Los dueños hacen sentir que sos parte de un encuentro familiar, de esos que veías primos de añares u otros que no conocías pero compartían el código de la alegría por estar juntos a una mesa. Acá sucede eso y en parte es por el arsenal de humor con el que te reciben. La picaresca cordobesa en su máxima expresión nunca falla para romper el hielo y mucho más, para predispones todos los sentidos para pasar una rato agradable. Ojalá en todos los órdenes de la vida se usara a la terapia de la risa como antídoto.

Tio Edmundo es el lugar ideal para reír y comer sin tapujos, si tu plan es ir con tu pareja onda romántica, con música chill out –o solo un piano o un saxo a lo Kenny G (que denota mi edad, dicho sea de paso) -y velas encendidas y donde reine el silencio, lo mejor es que te quedes en tu casa. No, en serio debes buscar un lugar acorde a eso. Ahora si la idea es ir con la familia, con la pareja, solo o como fuera pero a comer rico, abundante y sonreír un poco, que de eso se trata la vida: esta es una gran opción. Además no hay nada más romántico que reír, de hecho en todas las encuestas las mujeres dicen que del hombre lo que más admiran es el humor: no importa ni la guita, ni el físico ni lo otro que sostienen los mal pensados. Y uno de los propietarios de Tio Edmundo, que es José Luis bien podría acompañar al Flaco Pailos, el Negro o Cacho en Carlos Paz. O dedicarse a la moda del stand up porque interactúa, hasta se disfraza y aparece la Tía Lulú, y te hace participar junto al resto de los comensales de su improvisado y espontáneo show de su manera de vivir la vida.

Desde pastas caseras (prueben los ravioles con bolognesa y albóndigas o la lasaña), platos típicos (paleta deshuesada el horno o bondiola), minutas deliciosas (la milanga es una locura), postres contundentes y empanadas ricazas para la antesala. En las fechas patrias se hace el mejor locro de la zona y con el frío desde guisos hasta polenta.

En cuanto a la comida del lugar, aunque algo que ya hemos esbozado, el sabor y la abundancia de lo casero potencian la excelente atención. La cocinera es la mitad del éxito. Ella junto a José Luis levantaron una pulpería el 1 de mayo de 1976, en el casco histórico de Los Reartes, había pool y se generaba la clásica vuelta de bar. Hasta que empezaron a dar comida y ya nació este gran restaurante. En los 90 se mudaron a la dirección actual. Desde pastas caseras (prueben los ravioles con bolognesa y albóndigas o la lasaña), platos típicos (paleta deshuesada el horno o bondiola), minutas deliciosas (la milanga es una locura), postres contundentes y empanadas ricazas para la antesala. En las fechas patrias se hace el mejor locro de la zona y con el frío desde guisos hasta polenta. Las opciones en la carta son las suficientes para que elijas lo que te recitará el mozo, el mencionado José Luis o su hijo que sigue sus pasos.

Tío Edmundo, tal como el homenaje que le hicieron a un familiar al que quería todo el mundo, constituye un experiencia culinaria y entretenida que se hará parte de tus más gratos recuerdos.   

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