ALFAJORES DE MAICENA

Cuando el invierno se instala y el aroma del dulce se vuelve un refugio, no hay nada como preparar alfajores de maicena caseros. Suaves, desmigados, con ese corazón de dulce de leche y bordes de coco que despiertan recuerdos. Es un clásico de la repostería argenta que reconforta el alma, porque pocas cosas son más amigables que prender der el horno cuando el día está gris. Mientras la lluvia golpea los vidrios o la escarcha pinta los techos, los alfajores de maicena se transforman en pequeños gestos de cariño.  Son dulces que se deshacen en la boca, que nos remiten a la infancia, a la cocina de la abuela, a meriendas compartidas en tardes heladas. Esta receta es sencilla, deliciosa y perfecta para preparar en casa y pedir ayuda para armar los alfajores a toda la familia. Ideal para acompañar con una taza de café, té o chocolate caliente.