Cuando el invierno se instala y el aroma del dulce se vuelve un refugio, no hay nada como preparar alfajores de maicena caseros. Suaves, desmigados, con ese corazón de dulce de leche y bordes de coco que despiertan recuerdos. Es un clásico de la repostería argenta que reconforta el alma, porque pocas cosas son más amigables que prender der el horno cuando el día está gris. Mientras la lluvia golpea los vidrios o la escarcha pinta los techos, los alfajores de maicena se transforman en pequeños gestos de cariño. Son dulces que se deshacen en la boca, que nos remiten a la infancia, a la cocina de la abuela, a meriendas compartidas en tardes heladas. Esta receta es sencilla, deliciosa y perfecta para preparar en casa y pedir ayuda para armar los alfajores a toda la familia. Ideal para acompañar con una taza de café, té o chocolate caliente.
INGREDIENTES (para unos 20 alfajores medianos)
· 200 g de manteca (a temperatura ambiente)
· 150 g de azúcar
· 2 yemas + 1 huevo entero
· 1 cucharadita de esencia de vainilla
· Ralladura de 1 limón (opcional, pero muy recomendable)
· 300 g de maicena
· 150 g de harina 0000
· 1 cucharadita de polvo de hornear
· Dulce de leche repostero, cantidad necesaria
· Coco rallado, para decorar los bordes
· 1 cucharadita de bicarbonao


PREPARACIÓN
- Preparar la base: En un bowl, batir la manteca con el azúcar hasta que la mezcla quede suave y cremosa. Agregar las yemas, el huevo, la esencia de vainilla y la ralladura de limón. Integrar bien. Armar la masa: Incorporar la maicena, la harina y el polvo de hornear previamente tamizados. Mezclar con cuchara o con las manos, sin amasar en exceso, hasta formar una masa lisa y tierna. Reposar en frío: Envolver la masa en film y llevarla a la heladera durante 30 minutos.
- Cortar las tapitas: Precalentar el horno a 180 °C. Estirar la masa sobre una superficie enharinada, hasta dejarla de unos 5 mm de espesor. Cortar círculos con un cortante de 4 a 5 cm. Hornear: Colocar las tapitas en una placa enmantecada o con papel manteca. Hornear entre 8 y 10 minutos. Es importante que no se doren: deben salir blancos y suaves. Rellenar y decorar: Una vez frías, unir de a dos las tapitas con una generosa porción de dulce de leche repostero. Pasar los bordes por coco rallado.


Consejos para que te salgan perfectos
· El toque cítrico de la ralladura de limón realza el sabor sin opacar la suavidad de la masa.
· Usar dulce de leche repostero es clave: es más firme y no se escurre.
· Si los guardás en una lata o recipiente cerrado, se conservan tiernos por varios días… ¡si es que duran!
Un mimo en forma de alfajor
Los alfajores de maicena no solo son una delicia tradicional: son una caricia. Una forma de convertir cualquier tarde de invierno en un momento especial. Prepararlos en casa es simple, y compartirlos, un verdadero acto de amor.


