CHACRA DE LUNA

Se come bien , las porciones son abundantes, ya dijimos que el sabor es genuino, la atención es muy buena y, acá lo más importante, el entorno: podés comer afuera como emulando una campiña italiana o en el amplio salón que es a la vez museo de maquinarias antiquísimas de los comienzos de la colonia.
LA CASA DEL FRIULI

La guarnición más común es la llamada “Lidric con cicines”, que no es otra que la achicoria cortada bien chiquita, casi picada y decorada con dados de panceta previamente dorados en sartén. Otra entrada infaltable es el famoso “frico”, para mí humilde opinión, una versión mejorada de la tortilla que también nació de la necesidad de aprovechar todos los alimentos y no tirar nada.
VINOS EN DOS RUEDAS

Hay más bodegas para visitar, decenas de hectáreas de viñedos plantados en la zona. Se dividen en dos, la primera quedó como legado de la generación de inmigrantes que fundaron la Colonia, todos provenientes de la región de Friuli-Venecia cuya cepa mayormente es la citada Frambua con la que se hace el vino Patero.