CAMPO HOTEL NONO LUIGUI. Au Córdoba – Rosario Km 629, X5986 Oncativo, Córdoba. Teléfono: 03572 67-0106
Sé que individualizar una delicia y realizar una aseveración al mismo tiempo constituye un riesgo un tanto totalitario, pero vale compartirles el dato: el dulce de leche más rico de la provincia de Córdoba lo prepara Susana Ferreyra en la ciudad de Oncativo. Miren que curiosidad porque es uno de los lugares del país donde se hace el mejor appetizer salado: el salame. Y en esas tierras también consiguen realizar el postre o dulce más emblemático de los argentinos. Aunque con más precisión, se confecciona a unos pocos kilómetros, en la cocina de Nono Luigui, un moderno -y recién estrenado- hotel rural boutique.

Susana vive a pocos metros del hotel, criada en el campo, sabe todos los secretos para sacar lo mejor de la tierra. Se armó una huerta completa, con invernadero y junto a su esposo e hijos diariamente cuidan celosamente cada una de las plantaciones para cocinar con productos frescos en todo su desarrollo. Dice que aprendió a cocinar por herencia familiar, siempre comida casera de campo: “es mi cable a tierra, es un don que me dio Dios y agradezco que me hayan dado la oportunidad, me gusta que el cliente se sienta bien”. Todo lo que se ofrece en el restaurante del hotel salió de las manos de Susana, desde el clásico pan casero a las infaltables empanadas con una carbonada de antología. Es fija siempre en el menú bifes a la criolla con salsa de vino y cualquier tipo de guiso campero.
Dice que aprendió a cocinar por herencia familiar, siempre comida casera de campo: “es mi cable a tierra, es un don que me dio Dios y agradezco que me hayan dado la oportunidad, me gusta que el cliente se sienta bien”.
El desayuno cuenta con el abcé calórico del campo, una manteca casera sinigual, mermeladas varias y el citado dulce de leche. Susana no tiene problemas en compartir la receta: una olla con 8 litros de leche, un kilo y medio de azúcar y dos cucharadas de bicarbonato. Lleva entre 6 y 8 horas de cocción a fuego mínimo hasta que emulsione correctamente. Luego hay que dejarlo descansar un día hasta que se estacione y recién ahí se envasa. Claro que hay que revolver cada tanto y uno de sus mayores secretos está en la materia prima, la leche de su propia vaca que ordeñan cada día. El resto es la mano de la cocinera y eso es intransferible.
“Venimos de una abuela que le encantaba cocinar, mi mamá también y me crié cocinando con ella, además somos tres hermanas y las tres cocinamos”, dice. No usa recetas, los cálculos los hace mentalmente, todo es a ojo, “voy incorporando lo que me parece a la receta, siempre fuimos así todas, como se cocina en el campo, antes no había recetas y salían las mejores comidas, yo por lo menos me sigo manejando así”. Vale la pena vivir una experiencia campera que quedará para el recuerdo.