VIVA PERÚ

Por esas cosas del destino un peruano conoció a un cordobés en su Lima natal y este lo convenció de venirse para estos lares. Lo hicieron en auto y tardaron tres días y medio pero vaya que valió la pena, desembarcó en la Docta y se puso a trabajar en la bacha de un bar que abría su compañero de aventuras. No tardó mucho en pasar a ser el mozo y con su simpatía y carisma hizo que todos los clientes quisieran ser atendidos por él. Esa es la historia resumida de Raúl Norabuena que desde Barrio Jardín enamora con los sabores del altiplano y su ductilidad para ser un gran anfitrión.