RIBECA BAR

En sánguches, arranco con la opción vegana para no olvidarme después, el de falafel está buenazo: pan de pita, lechuga repollada, tomate asado, hummus de berenjena, salsa tatemada, papas chip caseras acompañado de una salsa (demasiado dip por una nota). Yo recomiendo este que no sólo porque cuesta un tercio en relación a otros, sino porque tiene uno de los fiambres más subvalorados de este país: mortadela, muzzarella, rúcula, cherry pesto de albahaca y papas bastón.
BARRILETE CÓSMICO

Todo lo que existe de sabores aquí es una obra de arte, es nostálgico y verdadero, se vibra con la comida , es sabroso, accesible y la experiencia no tiene precio. Si bien es chiquito el espacio pero es amplia la porción que en gastronomía el tamaño sí que importa. Además tiene una vista a una de las plazas más lindas de la ciudad.