CONFITERÍA ÑU PORÁ

La Ñu Porá de Río Ceballos propicia todo aquello porque se erige como balcón del Cerro que lleva al Cristo del mismo nombre y hace sinergia con el paisaje de sierras chicas que a partir de allí se empieza a desandar. Es como un portal a otra dimensión, incluso a otra época. Este mítico lugar se levantó en la época del primer peronismo y tuvo su época dorada, sus vaivenes al compás de la situación del país que incluso terminaron con su cierre. Pero justo antes de la pandemia, Mariano Rivarola y su mujer Silvina, de profesión cocinera, junto a otros socios -en ese entonces- decidieron invertir en su reapertura.