UNA DE GALLEGOS

En su momento llegaron a competir con Albeniz, otro de los restaurantes que tuvo Alta Gracia y ambos siempre se caracterizaron por poseer filas de personas aguardan su mesa en las horas pico. Cuando los González vieron que con el tapeo no conseguían nada, lentamente empezaron con las opciones de pescados a pesar que muchos le decían que eso tampoco funcionaría, que todo eran pastas y carnes.