MONTAGÚ

Como es sabido los de miga se venden a raudales cuando aumenta la temperatura pero baja considerablemente su consumo en el invierno. Cuando Diego Sforzini se suma a la empresa familiar propone agregar empanadas, pizzas y, ete aquí su gran idea, hacer un lomito distinto al que se imponía en la ciudad. Encontró con la novedad podía ser si el mismo era envuelto en un pan de pizza, con muy poca miga, una paradoja ya que se hicieron célebres por ella, pero proponiendo destacar la crocantez de la corteza y usar sólo carne de lomo de aproximadamente 170 gramos cada uno. Con la experiencia que ya tenían de hacer una mayonesa propia muy elogiada en los sándwiches y de trabajar con proovedores donde ya sabían la calidad de los productos, la posibilidad de éxito se acrecentaba.