LO DE CLYDE

En el corazón sereno de La Serranita, lejos del apuro y más cerca del ritmo del monte, Lo de Clyde funciona como esos espacios que no necesitan definirse demasiado: restaurante, bodegón, refugio, shows en vivo y arte, mucho arte. Todo junto, todo a la vez. Acá no se viene solo a comer. Se viene a quedarse. Es una puerta siempre abierta porque desde temprano hasta la noche, el lugar cambia de clima sin perder su esencia. Mesas de madera, aire serrano, una estética rústica sin maquillaje y esa sensación constante de cercanía que no se puede fabricar. Nada parece pensado para la foto. Y sin embargo, todo tiene identidad.