IME: EL BODEGÓN DE TODOS

El IME no posee carteles que lo delaten en las paredes como tantos que se apoderan de la visual de las calles aledañas “sugiriendo” perfumes, zapatos y camperas de su vecino shopping Nuevocentro. Sin embargo, una pared del tamaño de un arco de fútbol exhibe su identidad en la esquina colindante. Contrario al prejuicio, el shooping le vino bien al comedor, ya que la gran cantidad de obreros empleados para su construcción fueron clientes diarios que terminaron de agrandar y consolidar el menú.