EL CLERICÓ

La elaboración del clericó es muy sencilla: inicialmente era una mezcla de vino blanco o tinto con fruta, pero actualmente se le agregan comúnmente sidra o anana fizz o ingredientes como champagne, naranja, jugo de manzana o hasta ron, vodka y cointreau. Se puede preparar con todo tipo de fruta de temporada, siendo las más frecuentes durazno, melón, manzana, fresa, uvas y kiwi. Generalmente se evita incluir sandía entre las frutas, con base en un mito urbano que sostiene que la combinación de vino con sandía tiene efectos letales.