DOÑA ELSA

Comida casera variada, deliciosa al extremo, abundante como en los mejores recuerdos que el hemisferio emocional del cerebro nos trae de regreso de esas que hacían las abuelas y con una atención superlativa, que te hacen saber que ser anfitrión para ellos es un honor y no una carga, que servir la mesa es una celebración y no la repetición mecánica de un trabajo.