MIO NONINO

La filosofía es simple y contundente: producir localmente, respetar las recetas tradicionales y poner en valor la calidad de los productos regionales. Por eso los embutidos conviven con vinos caseros y otros sabores que forman parte de la identidad gastronómica caroyense. Esa vocación por transmitir conocimientos también se refleja en las visitas que realizan estudiantes de distintos establecimientos educativos. Allí conocen de primera mano cómo se elaboran los salames y descubren que detrás de cada producto existe una historia cultural que merece ser preservada.
LA CASA DEL FRIULI

La guarnición más común es la llamada “Lidric con cicines”, que no es otra que la achicoria cortada bien chiquita, casi picada y decorada con dados de panceta previamente dorados en sartén. Otra entrada infaltable es el famoso “frico”, para mí humilde opinión, una versión mejorada de la tortilla que también nació de la necesidad de aprovechar todos los alimentos y no tirar nada.