LA PARRILLA DE CACHALO

Antes de ir a ellas hago un paréntesis, y tiene que ver justamente con asistir a lugares recomendados, es algo que es clave pero también un arma de doble filo. Uno llega a lugares que te recomendó alguien de tu entorno más íntimo, ya sea un familiar o un gran amigo de los que sabés que buscan lo mismo que vos a la hora del morfi, pero como son los menos, lo que más redunda en tu círculo afectivo son los sitios a los que no irás porque te lo han sugerido y desconfías puramente de su gusto. Por otro lado, las recomendaciones de gentes que cruzaste en el camino pueden llegar a impactarte rotundamente. Ya sea porque es alguien que hace poco conocés pero te cayó muy bien –como fue mi caso- o un encuentro fortuito, ya sea con un baqueano que andaba por el monte o una playera de una estación de servicio. Hay que estar atento a los lugareños porque ellos sí que saben lo que está rico en su ciudad y hay mucho menos margen de error en su consejo culinario.