Van a ver que encontrarán en nuestro recetario numerosas recetas de Italia, es que además de ser la madre Patria de algunos de nosotros, también comulga con nuestros gustos culinarios y conceptos con los que NO negociamos: por ejemplo la abundancia y contundencia de los platos. En este caso presentamos la receta de una especie de versión de la lasaña –la que nos gusta comerla semanalmente- muy saludable, simple y sabrosa.
Parmigiana es también conocida como parmigiana di melanzane (significa berenjena en italiano), es un plato muy popular que se elabora con capas de berenjena en rodajas poco profundas o fritas y luego cubiertas con queso mozzarella y parmesano –nosotros sólo teníamos muzza- y salsa de tomate, antes de ser horneadas. Es muy común de las regiones del sur de Campania y Sicilia, a menudo se asocia con Nápoles, pero es habitual en la zona rural. Sobre el origen de la receta hay varias teorías y algunas de ellas ni siquiera señalan sus orígenes en ningún lugar del sur del país.
Para algunos el nombre del plato se deriva del queso parmesano, el queso predominante usado en el plato, que no es originario de Nápoles u otras regiones del sur de Italia. Se argumenta que el plato en realidad se originó en Parma en el norte de Italia y que el nombre de la «parmigiana» se refiere a la ciudad de Parma. Otra corriente sostiene que como el queso parmesano es de Parma, esto sugiere que Parmigiana es también un producto de la ciudad.
Sin embargo, esto es fácilmente denegado por muchos historiadores de la alimentación, ya que el queso ha sido ampliamente comercializado y encontrado en toda Italia desde al menos el siglo 14. Una pista más útil de los ingredientes es la berenjena, que se encontró por primera vez en Italia en Sicilia y las regiones del sur. Además, es menos famoso como un plato en Parma, pero es muy popular y común en todo el sur. Incluso el simple nombre, «Parmigiana», que sugiere conexiones con el queso parmesano dentro de la ciudad de Parma, se puede encontrar la posibilidad de que no provenga de ninguna de las dos palabras. Hay muchas otras etimologías posibles. Hasta que se encuentre un registro histórico más sólido, los orígenes exactos de este plato seguirán siendo un misterio.

Ingredientes (Para 4)
3 berenjenas medianas (aprox 1 kilo y medio)
1 litro de tomates
300 gramos de muzzarella
50 gramos de queso sardo
pimienta negra
albahaca fresca
orégano (opcional)
sal
aceite de oliva

Elaboración
Lavar las berenjenas, cortarlas en rodajas de medio centímetro de grosor. Pueden ser rodajas transversales o longitudinales, según el molde que vayas a utilizar. La receta original pide rebozar y freír la berenjena, pero se puede fritar con aceite a la plancha u en la bandeja del horno con unas gotas de aceite de oliva, hasta que estén tiernas y ligeramente doradas.
En una cacerola calentar el puré o pulpa de tomates agregándole hojas de albahaca fresca, sal al gusto y una pizca de azúcar. Cortar en lonjas la muzzarella y montar en una fuente al igual que una lasaña. Comenzar con una base de tomate, luego una cama de rodajas de berenjena uniendo unas con otras, cubrir con unas lonchas de mozzarella y seguidamente una capa de tomate, vuelta a empezar con las berenjenas, la muzzarella y el tomate.
Entre capa y capa podés agregar unas hojas de albahaca. En el final, terminar con las rodajas de berenjena cubiertas de tomate y encima un poco de queso sardo o de rallar y muzza para gratinar en el horno. Ccuando la superficie se haya dorado, retirar y servir espolvoreando un poco de orégano y decorando con unas hojas de albahaca fresca.











