En Córdoba Capital por estos días se vive la semana del Lomito, días donde aparecen algunas promociones dignas y otras para polemizar (la rebaja en el insólito lomo de pollo, como si esa ave lo tuviera) y también se eligen de manera más que subjetiva a los supuestos mejores exponentes. Tarea por cierto imposible ya que no alcanzaría el año para probar las infinitas lomiterías que existen y cualquier dato sería apenas un recorte, incluso en algunos casos animado por el canje o la publicidad. Sólo una opinión. No obstante, de lo que estamos seguros es que Montagú ofrece desde hace más de veinte años un lomito para sacarse el sombrero, cómo mínimo.

Este reducto abrió en el año 1975 en la avenida Sabattini (también conocida como Ruta 9) y se especializó en los sándwiches de miga de calidad, de ahí el nombre que hace alusión a John Montagu, IV conde de Sandwich que era un jugador empedernido y para no dejar la mesa se hacía traer rost beef entre dos panes. Montagu no inventó el sándwich ya que desde los antiguos egipcios se comía carne entre dos panes pero si lo impuso en la elite y por ende, como todo lo aspiracional llegó al resto de la población. Pero para no irme de tema, este lugar se hizo famoso en Córdoba por ofrecer sándwiches de miga triples con una variedad e ingredientes que lo destacaban del resto, emulando a las grandes confiterías de Buenos Aires.
Así fue como el lomito clásico Montagú en pan de pizza se impuso y sus habituales clientes sangucheros se hicieron también fieles a esta nueva propuesta y la onda expansiva incluso impulsó abrir una nueva sucursal en Barrio Jardín
Como es sabido los de miga se venden a raudales cuando aumenta la temperatura pero baja considerablemente su consumo en el invierno. Cuando Diego Sforzini se suma a la empresa familiar propone agregar empanadas, pizzas y, ete aquí su gran idea, hacer un lomito distinto al que se imponía en la ciudad. Se le ocurrió envolver el lomo en un pan de pizza, con muy poca miga, una paradoja ya que se hicieron célebres por ella, pero proponiendo destacar la crocantez de la corteza y usar sólo carne de lomo de aproximadamente 170 gramos cada uno. Con la experiencia que ya tenían de hacer una mayonesa propia muy elogiada en los sándwiches y de trabajar con proovedores donde ya sabían la calidad de los productos, la posibilidad de éxito se acrecentaba.
Así fue como el lomito clásico Montagú en pan de pizza se impuso y sus habituales clientes sangucheros se hicieron también fieles a esta nueva propuesta y la onda expansiva incluso impulsó abrir una nueva sucursal en Barrio Jardín (en estos días se mudan a un flamante y nuevo local cercano). Hoy la versión con el nombre de la casa a la que le agregan panceta dorada y muzza al infaltable huevo es una de las más pedidas, compitiéndole mano a mano al clásico. Y también hay una legión de fanáticos de su opción con queso azul derretido que hace una matrimonio perfecto con la carne de lomo. Para los que preguntarán por el precio, no son los más baratos del mercado pero la relación precio calidad se equilibra por la excelencia del producto que ofrecen. Si te querés dar un mimo de comer un buen lomito o un buen sándwich miga, los de Montagú nunca te van a dejar rengo.