Hay platos que nunca fallan, y las milanesas están en el podio. Pero si hay una versión que logra sorprender y arrancar sonrisas, esas son las “milanesas rellenas”. Crujientes por fuera, implacables por dentro, con ese queso que se derrite apenas las cortás… son puro antojo de domingo en familia. Las milanesas rellenas son de esas recetas que, apenas llegan a la mesa, desaparecen en segundos. Son abundancia, sabor y un mimo casero que se disfruta de principio a fin. Además en parte el plato sube el nivel, le da como ese toque gourmet en la vista y esa una combinación crujiente por fuera y ricaza por dentro conquista a chicos y grandes.


INGREDIENTES (PARA 4 PORCIONES)
8 bifes de carne (nalga, cuadrada o peceto, bien finitos o podés usar pollo)
200 g de jamón cocido
200 g de queso (muzarella o el que más te guste, que funda bien)
2 huevos
1 taza de pan rallado
½ taza de harina
Sal y pimienta a gusto
Aceite para freír o cantidad necesaria para horno
PREPARACIÓN
Condimentás los bifes y armás un “sánguche” con jamón y queso en el medio. Los pasás por harina, huevo batido y pan rallado. Si querés que no se abran, repetí el empanado y apretá bien los bordes. Después podés elegir: fritas, doradas en aceite bien caliente, o al horno, más livianas pero igual de ricas.


Algunos secretos:
No te limites al jamón y queso: probá con espinaca, morrón asado, tomates secos o hasta un toque de roquefort. Si querés que queden más prolijas, cerrá los bordes con escarbadientes. Acompañalas con puré, ensalada fresca o las infaltables papas fritas. Para que no se abran al freír, presioná bien los bordes o asegurá con escarbadientes.
Una receta simple, abundante y con todo el sabor de la cocina casera. ¡Probá hacerlas y vas a querer repetirlas siempre! Prepararlas no tiene mucha ciencia, solo un poco de paciencia y ganas de darse un gusto.


