LA TANA EN CÓRDOBA

Comida italiana hecha por una italiana/ Tel: 3517 51-6500

La ciudad de Córdoba siempre tiene escondidas joyas culinarias que muchos desconocen. Cuando muchos se jactan de la vera cucina italiana y nisiquiera saben de lo que están hablando, hay inmigrantes que traen y cocinan sus sabores con la verdadera técnica y costumbres adquiridas. Esto por ahora es sólo para delivery pero “il  state italiano” ya resuena cuan canción mundialista inolvidable en el barrio Juan XXIII y podés pedirla por teléfono.

Rosa Iachetta vivía en el sur -cerca de Napoli- pero coincidió en Torino justo en el momento que debía cruzarse con Carlos, un argentino,  que además de enamorarla, la convenció de intentar hacer la América en Argentina, la hiperinflación había pasado y el uno a uno traía ciertas promesas. Desembarcaron en Villa María con todo lo que cabía en las maletas.

“il  state italiano” ya resuena cuan canción mundialista inolvidable en el barrio Juan XXIII

Rosa se había criado entre hornallas, a los 17 años era bachera pero tenía un ojo en el enjuague y otro en las comandas y cuando llegaba a su casa probaba: “así salió la mía cuccina”, dice. Cuando la joven pareja decidió emprender algo propio pusieron literalmente las manos a la masa. Un amigo que era visitador médico fue uno sus primeros clientes y se quedaba impresionado con esa parte de Italia que Rosa resumía en cada plato. Les propuso realizar una comida para todos los médicos de la ciudad, unas 40 personas. Fue tan inolvidable esa velada que el boca a boca hizo que a la semana siguiente su hogar, ya no fuera exclusivo de ellos.

“Yo soy casera, quiero mantener la cocina de la abuela, de mi mamá, práctica, que te sientas a la mesa y comas, sin mirar la decoración del plato, porque ya estoy cansada y no quiero hacerlo más. Es que trabajé tantos años con la decoración que dije ahora quiero hacerlo como en la casa. Al principio salíamos con el sartén a la mesa, pero como no me alcanzan salimos con las bandejas”, explica Rosa y agrega: “la pasta se une con la salsa en la sartén, la pasta tiene que estar sabrosa, sale más rica mi amor, sino todo el trabajo que hiciste lo perdés”, cuenta Rosa.

Como su hija se vino a estudiar a Córdoba Capital, Rosa la quiso acompañar y es así como hoy está ofreciendo viandas saludables los cinco días a la semana y platos italianos en ocasiones o pedidos especiales. Desde ravioles de pollo con salsa parisien, lasagna, scaloppina de pollo al limón,   lentejas con chorizo parrillero y pata muslo al horno con verduras. La lasagna es la verdadera, nada de ricota ni verduras. Es sólo jamón y queso y esa masa que se deshace en el queso. También ofrece el mejor tiramisú. Por supuesto prepara tagliatellis y gnochis si es necesario.

“El problema es que muchos piensan en que está bien poner muchos ingredientes en una comida. Yo no estoy de acuerdo con eso, porque tienes que separar el gusto de las cosas”, declama Rosa, en una de sus tantas máximas. “Yo tengo el vicio de no probar nada, confío en mi mano, voy al color, al olor, pero algunas veces puede que nos llevamos la sorpresa que salga algo salado, pero rara vez sucede, por fortuna”.

La gente quiere que vuelva a abrir en Villa María, incluso algunos le hacen pedidos y mandan comisionistas a buscar sus comidas, Rosa siente que ese también era su lugar pero quedó con el corazón partido de la mala fe de algunos empleados. No descarta regresar porque la pasión por la cocina es su cable a tierra. Mientras tanto, los capitalinos la pueden disfrutar haciendo sus pedidos con anticipación porque Rosa trabaja sola. Si querés saber cómo es el sabor italiano sólo debes mandarle un mensaje.

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