LA CASA DEL FRIULI

Una de las localidades de todo el país con mayor posibilidad de degustaciones es, sin lugar a dudas, Colonia Caroya. Desde su típico salame que es orgullo y marca registrada, hasta sus frutales y bodegas que la convirtieron en una visita obligada. Por supuesto, también están los sabores que trajeron los colonos friulianos y adaptaron a este poblado. Por suerte, algún sobreviven en lugares como “La Casa del friuli” los platos más comunes que suelen preparar los lugareños.

La vedette de todos ellos es “la roñosa”, ya que es una creación local de Caroya, la historia cuenta que en esas madrugadas de guitarras y verduleras en los sótanos habituales de sus residencias a alguien se le ocurrió calmar el hambre prendiendo el fuego y cascando unos huevos junto con chorizos que recién se ponían a orear.   Hoy este plato puede ser con chorizo fresco, incluir cebollas o decorarlo con verdeo como se presenta en este lugar pero vale la pena pedirlo en la entrada.

La guarnición más común es la llamada “Lidric con cicines”, que no es otra que la achicoria cortada bien chiquita, casi picada y decorada con dados de panceta previamente dorados en sartén. Otra entrada infaltable es el famoso “frico”, para mí humilde opinión, una versión mejorada de la tortilla que también nació de la necesidad de aprovechar todos los alimentos y no tirar nada. En este caso se rallaban todas las cáscaras de los quesos que se producían en los hogares, en general siempre había un queso duro o de rallar.

Otra entrada infaltable es el famoso “frico”, para mí humilde opinión, una versión mejorada de la tortilla que también nació de la necesidad de aprovechar todos los alimentos y no tirar nada.

La colonia tiene otros platos típicos que en ocasiones también se los puede encontrar acá como: “Brovade” que es un preparado a base de nabos y vinagre, “Muset cun la Brovade” son codeguines y carne de cerdo con brovade, “frisoriade” es el salame frito en vinagre, “lujanie cun la Polente” es chorizo con polenta o “polente rustide” es nada menos que la polenta blanca pero tostada en la plancha.

Es muy recomendable la variedad de pastas a ($1100 aproximadamente con salsas cada uno): malfattis realmente preparados al estilo de “las nonas”, sorrentinos de osobuco que son un manjar o una lasaña con fuerte presencia de verduras. Además el lugar tiene varias yapas más allá de la clásica picada con embutidos de propia factoría. Por un lado, se pueden hacer eventos familiares, para esos casos se reserva especialmente un sector. Tienen meriendas libres que son muy contundentes por su variedad y, lo mejor de todo, es que te podés quedar a pernoctar ya que es un hotel muy bonito.

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