EL MATAMBRE A LA PIZZA

Es uno de esos cortes que con la picaresca fusión con uno de nuestras pasiones que más consumimos logra convertirse en un plato gourmet y popular a la vez. Por un lado, tiene el aroma de las brasas de la parrilla y ese toque elegante que le da la muzza con los ingredientes que uno desee, aunque en general sale con jamón y cebolla caramelizada más la clásica salsa de tomate.

En sus orígenes siempre fue como una entrada, el asador sacaba primero este corte y lo cortaba en lonjas para los comensales que ya revoloteaban cerca de la parrilla pero como te dejaba pipí cucú, de a poco empezó a ser protagonista de los asados. De Matar el Hambre a ser un corte estrella. En algunas zonas del país este corte es llamado «vaquero» y tiene que ver con los «vaqueros» de antaño, de la época de la colonia que faenaban y vendían el cuero del ganado, y así extrajeron un trozo de carne tipo lonja ubicado entre el vacío y las costillas.

En sus orígenes siempre fue como una entrada, el asador sacaba primero este corte y lo cortaba en lonjas para los comensales que ya revoloteaban cerca de la parrilla pero como te dejaba pipí cucú, de a poco empezó a ser protagonista de los asados.

A nosotros nos encanta comerlo sólo con sal, pero aceptamos esta alternativa de tunearlo tipo una pizza. Hemos probado tipo fugazzeta que es sólo cebolla caramelizada con Muzza o tipo pizza especial, jamón y morrones que podés justamente asarlo al rescoldo. Eso sí los tiempos de cocción del matambre son distintos, no podés meterlo con una parrilla cargada de brasas, no es un faldeado vuelta y vuelta, tenés que colocarlo con poco más de fuego medio y ojo no arrebatar la parte más fina del corte, empezando del lado de la grasa. Por supuesto que al ser delgado no vas a hacerlo con la parsimonia de un costillar pero tampoco te tientes con el vuelta y vuelta. Parece fácil pero hay que encontrarle el punto porque te puede quedar como una suela de zapato y ahí ya no vale echarle la culpa al carnicero.

Otras notas: