Quizás no existe bebida más fresca y amigable que ella. Es típica de la temporada de verano en nuestro país pero se le conoce en todo el mundo. Ahora bien, su historia y origen real es todo un misterio. Estamos hablando del clericó.
Una versión cuenta que esta bebida nació durante el Imperio Romano, cuando las legiones invadieron Gran Bretaña y Francia, sometiendo a la población celta. Los romanos, que contaban con sus propias fiestas, se encontraron con varias celebraciones celtas, y las adoptaron. Una de ellas era el festejo del 31 de octubre, organizado en honor a Samhain y le entraban al vino. Pero como los romanos celebraban a la diosa de los árboles frutales, ambos festejos se unieron para compartir la tradición de remojar la vid y otros frutos en el vino, que hoy conocemos como clericó.


Hagamos un paréntisis, como sabemos, los griegos eran expertos en combinar uvas fermentadas con agua y por ende endulzar las bebidas porque no tomaban el vino puro, esa fue la base de la sangría que es hermana del querido clericó. Cuando los ingleses llegaron al rio de la plata tenían la costumbre de preparar en cualquier festejo una bebida alcohólica muy refrescante llamada Claret up, elaborada a base de vino y frutas remojadas; después de un tiempo, este nombre evolucionó y se le comenzó a llamar clericot.
El claret up se impuso en los mejores balnearios de Francia y los argentinos adinerados que viajaban allí trajeron esa costumbre a Mar del Plata donde tuvo su época de oro en la rambla. Acá surge el misterio, porque los ingleses tenían la costumbre de beber el tradicional punch, es decir el ponche de vino caliente y la idea de sumarles frutas provino de su estadía en Ameríca y porque no de Buenos Aires. El origen del nombre se remite a una copa llamada «Claret», diseñada para mantener el brebaje frutal fresco y evitar que los frutos se derramaran, de donde se cree derivó el nombre clericot.


La elaboración del clericó es muy sencilla: inicialmente era una mezcla de vino blanco o tinto con fruta, pero actualmente se le agregan comúnmente sidra o anana fizz o ingredientes como champagne, naranja, jugo de manzana o hasta ron, vodka y cointreau. Se puede preparar con todo tipo de fruta de temporada, siendo las más frecuentes durazno, melón, manzana, fresa, uvas y kiwi. Generalmente se evita incluir sandía entre las frutas, con base en un mito urbano que sostiene que la combinación de vino con sandía tiene efectos letales.
El claret up se impuso en los mejores balnearios de Francia y los argentinos adinerados que viajaban allí trajeron esa costumbre a Mar del Plata donde tuvo su época de oro en la rambla.
El claret up se impuso en los mejores balnearios de Francia y los argentinos adinerados que viajaban allí trajeron esa costumbre a Mar del Plata donde tuvo su época de oro en la rambla. En muchas regiones del mundo se las prepara y es sinónimo de agazajo cuando alguien te visita en verano.


INGREDIENTES
Frutas de estación a elección (ananá, manzanas, peras, uvas, naranjas, kiwis, duraznos, cerezas, etc)
Sidra o Vino blanco (puede ser rosado también)
PREPARACIÓN
Pelar y cortar todas las frutas en cubos de tamaño similar. Colocar las frutas en una jarra de vidrio de dos litros. Agregar la sidra o el vino. Mezclar con una cuchara de madera y llevar a la heladera unas horas para que se integren bien los saboresCon la ayuda de un cucharón, servir en vasos de trago largo. Consumir bien frío.
Se recomiendan al menos tres tipos de frutas diferentes para preparar un buen clericó. Mucha variedad aporta color pero los sabores pueden uniformarse en la diversidad. Lo ideal es elegir 4 ó 5 frutas de estación y combinarlas a gusto.


