Ruta camino a la Bolsa /Teléfono: 03547 49-4481
La cocina de las abuelas que llegaron de las olas aluvionales europeas están bien representadas en un restaurante inmerso en medio del bosque serrano. Lugar de visita obligada donde los sentidos se sentirán de parabienes con los platos que comanda su ilustre cocinera.
Ana ya poseía el don para la cocina y había adquirido el legado de su familia. Cocinaba rico pero sólo de entre casa, su trabajo estaba relacionado con la aviación, formó su familia con hijos hasta que más tarde le llegó una nueva oportunidad cuando conoció a Walter que ensambló también lo propio. Por las cosas del destino decidieron que juntos podrían fusionar sus caminos en la gastronomía. Fue así como en la zona del Vivero que une Alta Gracia con La Bolsa decidieron ampliar la bella casa rodeada de árboles y convertir un parte de ella en restaurante. Los clientes hoy agradecidos de esa gran decisión de hace más de veinte años que los ubica en todos los rankings de usuarios de plataformas como los mejores de toda la zona.

Todo lo cocina Ana con una maestría digna de honrar las recetas de las abuelas, con la ayuda de una asistente solamente en la cocina y con su compañero Walter de anfitrión en las mesas, se lucen ofreciendo una experiencia culinaria que se hace necesario experimentar. Además de la excelencia en la comida, realmente se siente como comer en la casa de la abuela, el entorno, la atención y todo lo que rodea se convierte en una experiencia para recomendar y para repetir. Para los de buen comer es un viaje en el tiempo a esos platos que alguna vez te preparó un ser querido.
La lasaña es una de las especialidades de la casa pero el lomo a la pimienta, cuya receta surgió del ingenio de Ana ante un pedido especial es otro de los platos que son fijos. preparaban nuestras abuelas. La bondiola Adelita se destaca por la terneza de la carne y su salsa agridulce es exquisita, lejos de una mermelada.
Walter cuando te recibe te dice: «imagínate que llegas y está la abuela cocinándote!» Y efectivamente resulta así, al igual que la atención que hacen que sientas que los conocías de toda la vida. El entorno natural entre plantas y adornos hacen que la combinación sea perfecta. Absolutamente recomendado para los que aprecian el verdadero placer del buen comer. Y te aconsejamos que hagas reserva previamente.