MEMBRILLOS Y MANDARINAS EN ALMÍBAR

Dos recetas para hacer con paciencia y para deleitar a todas la familia.

MEMBRILLOS EN ALMÍBAR

6 membrillos

400 gramos azúcar

½ taza de agua

½ jugo de limón

PROCEDIMIENTO

Lavar bien los membrillos y enjuagar. Pelar y cortar en mitades, sacar las semillas y los centros.

Encender el fuego y poner en una olla el agua con el azúcar y las mitades de los membrillos. A fuego lento -semi tapados- se irá hirviendo, el membrillo. Si bien es blanco, al cocinarse va tomando su color rojizo característico. Se pueden dar vuelta pero no hace falta, la cocción es rápida, uno se da cuenta que está listo cuando el color cambió completamente y al pincharnos y notaremos que está tierno. Se deja enfriar y se coloca en frasco. Usualmente se sirve con un quesillo.

MANDARINAS EN ALMÍBAR Y LICOR DE MANDARINAS

9 mandarinas

500 gramos de azúcar

½ taza de agua

½ jugo de limón

PROCEDIMIENTO

Rallamos las mandarinas y reservamos la piel de la cáscara –lo naranja- y lo colocamos en alcohol para hacer licor de mandarina. Se deja macerar 15 días y luego se agrega un almibar suave con un litro de agua y 300 gramos de azúcar, luego se cuelan las cáscaras y el líquido se coloca en botellas para servir.

Con las mandarinas -sin la piel de la cascara- la cortamos por el medio, sacamos la semilla,  se hierve varias veces para ablandarlas, cuando recién están blandas las agregamos al almíbar que estamos haciendo aparte en el fuego. Hay que estrujarlas un poco y agregarlas en caliente al almíbar, no deben estar frías, siempre al mismo punto. Dejamos hervir junto con el almíbar. Puede ser media hora, dejarla descansar, volver a calentar. Incluso se puede dejar descansar una noche y volver a retomar. Cuando la fruta está blanda ya sabemos que está lista.

 

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