¿Hay algo más rico que comer una chipaca untada con manteca y rellenada con salame? Ya sea como acompañante de los mates, mezclada con las clásicos criollitos, como un bocado tipo delicatesen, la chipaca es una delicia cordobesa que mantiene su vigencia desde hace años y aunque no hay precisiones sobre quién inventó este manjar, agradecemos de antemano este legado que es posible encontrar en cualquier panadería de la provincia.
Las hay con más o menos grasa, más o menos esponjosas, blanquitas o doradas, pero cada versión tiene lo suyo. Los que no son de Córdoba y les mencionás las Chipacas, quizás por la similitud fonética con los chipá o chipa, se confunden con esa maravilla misionera o Guaraní. Pero no hay similitud con los pancitos de harina de mandioca y queso que en Brasil llaman paõ de queijo. Las chipacas nuestras son distintas, particulares y ricazas. Acá compartimos una receta que encontramos en la web.
Ingredientes para 6 Chipacas:
300 grs harina 000
1 cda mediana de levadura en polvo
2 cdas leche en polvo
3/4 de cucharada de sal
1 cucharadita azúcar
150 cc agua
30 gr manteca o materia grasa
Procedimiento:
Hacer una corona con la harina, en el medio un hueco donde vamos a poner la levadura, azúcar. A los costados la leche en polvo
Incorporar el agua tibia y mezclar todo. Cuando se integra mínimamente los ingredientes colocar la manteca pomada y la sal. Amasar bien hasta que tengan una masa lisa. Reservar por 30 minutos o hasta que duplica la masa.
Pasado el tiempo, dividir la masa en 6 trozos (depende el tamaño que deseen hacer, saldrán más o menos pancitos) y los «bolle» (le dan la forma que más gusten). Dejar reposar 20-30 minutos y llevar a horno por 20-25 minutos, dependiendo del horno (o más dorados o más blanquitas, como prefieran).







